El turismo de montaña gana mayor dinamismo en Constanza y Jarabacoa

El turismo de montaña gana mayor dinamismo en Constanza y Jarabacoa
El turismo de montaña gana mayor dinamismo en Constanza y Jarabacoa

Por: Alizech Terrero Feliz

Después de la pandemia, ambos destinos han experimentado un aumento de visitantes que impulsa las actividades de aventur

El turismo dominicano ya no se limita al sol, la playa y los grandes complejos hoteleros. En los últimos años, las montañas han ganado protagonismo como escenario para quienes buscan naturaleza, aventura, tranquilidad y experiencias diferentes.

En ese panorama, Jarabacoa y Constanza se consolidan como dos de los principales destinos de montaña del país, con una oferta que combina actividades de aventura, paisajes naturales, gastronomía, agricultura y alojamiento.

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El crecimiento se hizo especialmente visible después de la pandemia. El período de confinamiento llevó a muchas personas a buscar espacios abiertos y alejados de las grandes ciudades, una tendencia que terminó favoreciendo a destinos como Jarabacoa. De acuerdo con los operadores consultados, el incremento no solo se refleja en la cantidad de visitantes, sino también en la expansión de negocios, alojamientos, actividades y empleos relacionados con el turismo.

En Jarabacoa, la oferta se caracteriza por la diversidad. El visitante puede encontrar rafting, tubing, canyoning, senderismo, river trekking, tirolesa, rappel, bicicletas eléctricas, boogie, vehículos todoterreno y parapente, entre otras actividades.

Una de las experiencias que más evidencia el crecimiento es el parapente. Un operador dedicado a esta actividad explicó que actualmente puede registrar entre 700 y 800 personas al mes, mientras que hace aproximadamente cinco años recibía unas 100 mensuales. La diferencia resulta todavía mayor al compararla con sus inicios: hace alrededor de 19 años, eran unas cinco personas por semana.

El crecimiento también ha obligado a ampliar la capacidad humana. En el caso del parapente, se ha recurrido a pilotos extranjeros mientras continúa el proceso de formación de nuevos profesionales dominicanos.

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Entre los visitantes extranjeros se mencionan personas procedentes de Francia, Alemania, Estados Unidos, Países Bajos y las Islas Canarias, entre otros lugares.

El atractivo económico también forma parte del fenómeno. Una experiencia de parapente ronda los US$60, incluyendo fotografías, videos y transporte, un precio considerablemente inferior al que, según el entrevistado, puede encontrarse en otros países, donde una actividad similar puede alcanzar entre US$200 y US$300.

Pero el auge de Jarabacoa no depende de una sola actividad. Otro de los operadores consultados registra entre 600 y 1,000 visitantes mensuales, dependiendo de la temporada, y señala que anteriormente recibía entre 300 y 400. El rafting aparece como una de las principales actividades, tanto para dominicanos como para extranjeros.

La transformación también se observa en la frecuencia de las visitas. Según los entrevistados, Jarabacoa dejó de ser un destino asociado únicamente con fines de semana largos y días festivos. Actualmente existe movimiento turístico incluso durante los primeros días de la semana y una presencia constante durante los fines de semana.

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Ese aumento ha tenido consecuencias directas en el empleo. Uno de los operadores señaló que pasó de trabajar con entre ocho y nueve guías diarios a contar con alrededor de 16. También aumentó la cantidad de equipos disponibles para atender la demanda.

El efecto se extiende más allá de las empresas que ofrecen actividades. El visitante que llega para hacer rafting o parapente también necesita alojamiento, alimentación, transporte y otros servicios. Esto genera un
circuito económico que involucra hoteles, restaurantes, supermercados, tiendas, cafeterías, estaciones de combustible y pequeños comercios locales.

En ese sentido, el turismo de montaña funciona como una cadena en la que diferentes sectores de la comunidad reciben parte de los beneficios. El crecimiento de la demanda también ha favorecido la construcción de villas y nuevos alojamientos, así como la expansión de la oferta gastronómica de la zona.

De cinco visitantes por semana a cientos al día

El crecimiento del turismo de aventura en Jarabacoa puede observarse con claridad en las cifras proporcionadas por los operadores. Una actividad como el parapente pasó de recibir aproximadamente cinco personas por semana hace 19 años a alcanzar actualmente entre 700 y 800 participantes al mes.

Hace unos cinco años, la cifra rondaba las 100 personas mensuales. La transformación no se limita al parapente. Las actividades de rafting, tubing, canyoning, senderismo y otras experiencias de aventura también han aumentado su demanda. Uno de los operadores consultados estima entre 600 y 1,000 visitantes mensuales, dependiendo de la temporada.

El impacto se refleja en el empleo y en la economía local. Un negocio que recibe turistas no funciona de manera aislada: quienes llegan a realizar una actividad también necesitan dónde dormir, dónde comer, comprar productos y movilizarse. Por eso, el crecimiento del turismo genera movimiento en diferentes sectores de Jarabacoa.

El aumento de visitantes también ha obligado a incrementar la cantidad de guías. En una de las empresas consultadas, la plantilla diaria pasó de ocho o nueve guías a 16. Las actividades pueden durar entre dos y tres horas y un visitante puede realizar alrededor de dos experiencias durante una jornada.

El gasto promedio señalado por el operador ronda los RD$2,800 por persona y por actividad, dependiendo de la experiencia seleccionada.

Pero el mismo crecimiento que genera oportunidades plantea preguntas sobre la capacidad del destino para recibir cada vez más personas. Más turistas significan también más residuos, mayor tránsito y mayor presión sobre los espacios naturales. Para los operadores, el futuro del turismo de Jarabacoa dependerá de que el crecimiento esté acompañado de organización, controles y medidas de conservación.

Constanza: montaña, agricultura y experiencias rurales. Mientras Jarabacoa ha desarrollado una fuerte identidad alrededor de la aventura y los deportes de naturaleza, Constanza ha ampliado su propuesta combinando el turismo de montaña con la agricultura y las experiencias rurales.

Entre sus atractivos se encuentran espacios montañosos como la Pirámide de Aguas Blancas y el Divino Niño, pero la oferta no está dirigida únicamente a quienes buscan caminatas de altura. El destino también ha desarrollado una ruta agrícola que permite conocer invernaderos, viveros, cultivos y campos abiertos.

La experiencia incluye el contacto con cultivos de papa, zanahoria, vegetales, frutas y flores, además de espacios dedicados a la producción de fresas y otros productos característicos de la zona.

La propuesta busca que el visitante conozca una parte de la vida productiva de Constanza y no solamente sus paisajes montañosos. La gastronomía y los comercios locales también forman parte de esa experiencia.

La ruta puede incluir espacios donde los visitantes consumen alimentos, bebidas, postres y productos artesanales elaborados por residentes de la comunidad. De esta manera, el recorrido turístico termina conectando naturaleza, agricultura, gastronomía y comercio local.

El crecimiento de Constanza también se hizo más evidente después de la pandemia. Según los operadores consultados, el destino comenzó a recibir un mayor flujo de visitantes nacionales y extranjeros, hasta convertirse en un lugar que muchos consideran actualmente “de moda”.

La temporada de mayor movimiento se concentra entre noviembre y marzo, especialmente durante el invierno. En los meses de verano la demanda tiende a disminuir debido a que parte de los visitantes opta por destinos de río y playa.

Las cifras proporcionadas por los operadores muestran la magnitud que puede alcanzar el flujo turístico. Una de las empresas consultadas indicó que durante enero puede recibir hasta 300 personas en un solo día.

También se registran fines de semana en los que el volumen total de visitantes puede alcanzar entre 400 y 500 personas. La demanda ha obligado incluso a ampliarla capacidad de transporte. Los operadores han tenido que incorporar vehículos de mayor tamaño y recurrir a unidades adicionales cuando llegan grupos numerosos.

En determinadas jornadas pueden presentarse grupos de 150 personas e incluso días en los que se reciben entre 300 y 400 visitantes.

El crecimiento evidencia un cambio en la manera en que se consume el turismo interno. Los visitantes buscan vez más experiencias que les permitan desconectarse de la ciudad y acercarse a la naturaleza, pero también conocer la producción, la gastronomía y las comunidades de los destinos.

Constanza, más que montañas, campo como atractivo turístico

Constanza está construyendo una propuesta turística que va más allá de sus paisajes montañosos. Además de lugares como la Pirámide de Agua Blanca y el Divino Niño, el destino ha desarrollado experiencias vinculadas con la agricultura y la vida rural.

La llamada ruta agrícola permite a los visitantes conocer invernaderos, viveros de flores y plantas ornamentales, cultivos y campos abiertos. Durante el recorrido pueden observar cómo se producen alimentos como papa, zanahoria, vegetales y frutas, convirtiendo la actividad agrícola en parte de la experiencia turística.

La producción de fresas también ocupa un lugar destacado. Los recorridos pueden incorporar espacios donde los visitantes conocen el cultivo, toman fotografías y disfrutan de productos elaborados en la zona. A esto se suman establecimientos gastronómicos y comercios donde pueden consumir o adquirir productos locales.

El crecimiento del turismo ha sido particularmente notable durante la temporada de invierno, entre noviembre y marzo. Una empresa consultada puede recibir alrededor de 300 personas en un solo día de enero, mientras que algunos fines de semana pueden alcanzar entre 400 y 500 visitantes.

Ese flujo ha obligado a aumentar la capacidad de transporte. Cuando llegan grupos numerosos, los operadores deben incorporar vehículos adicionales para poder movilizar a todos los visitantes, llegando a manejar grupos de 150 personas y jornadas con entre 300 y 400 turistas.

El fenómeno demuestra que el atractivo de Constanza no está únicamente en llegar a la montaña. También está en conocer cómo se produce, qué se cultiva y qué ofrecen sus comunidades. El desafío será continuar desarrollando estas experiencias sin perder el equilibrio entre actividad turística, producción agrícola y conservación del entorno.

Un crecimiento que también exige planificación.
El auge del turismo de montaña trae oportunidades económicas, pero también plantea el desafío de proteger los espacios naturales que hacen posible esta actividad. En Jarabacoa y Constanza, los operadores consultados coinciden en que el crecimiento turístico debe ir acompañado de organización y medidas que permitan conservar los recursos que atraen a los visitantes.

En Jarabacoa, el aumento del flujo turístico ha generado preocupaciones relacionadas con la cantidad de residuos, el tránsito vehicular y el estacionamiento. Ante esta realidad, algunos operadores han desarrollado jornadas de ,limpieza con sus equipos de trabajo y guías, además de participar en iniciativas de reforestación y conservación. La preocupación principal es que el crecimiento de las visitas no termine afectando el entorno que constituye uno de los principales atractivos del destino.

En el caso del parapente, la actividad presenta una particularidad: el vuelo no utiliza motores y, por tanto, su impacto directo durante el vuelo es reducido. Sin embargo, el acceso a las zonas de despegue y aterrizaje implica desplazamientos terrestres y requiere una organización adecuada. Uno de los operadores consultados también planteó la necesidad de contar con un espacio propio para la actividad que permita garantizar su permanencia y un mejor manejo de sus operaciones a futuro.

En Constanza, la protección del entorno aparece estrechamente vinculada con la manera en que se realizan los recorridos hacia las zonas montañosas. Uno de los operadores destacó que Valle Nuevo es un espacio de aire puro y sin contaminación, una característica que relaciona directamente con su condición de parque nacional

La conservación de ese ambiente representa, además, parte del atractivo que buscan los visitantes que llegan al destino en busca de naturaleza y tranquilidad. La movilidad hacia estas áreas también requiere especial atención. De acuerdo con el entrevistado, aunque el acceso a determinadas zonas ha mejorado con el acondicionamiento de las carreteras, los auto buses grandes no son recomendables para llegar a todos los puntos, debido a las pendientes pronunciadas, las calles estrechas y las curvas cerradas. Por ello, los recorridos se realizan con vehículos apropiados para las condiciones de la montaña.

El cuidado también se extiende a la supervisión de los servicios. Ante el aumento de visitantes y la necesidad de recurrir a vehículos de terceros durante las temporadas de mayor demanda, el operador explicó que procura seleccionar unidades en buenas condiciones y conductores con sus documentos al día. Incluso señaló que acompaña personalmente los recorridos para supervisar que los viajes se desarrollen de manera adecuada.

Estas medidas cobran mayor importancia en un destino que puede recibir cientos de personas en una sola jornada. En enero, una de las empresas consultadas puede alcanzar alrededor de 300 visitantes en un día, mientras que en determinadas ocasiones se manejan grupos de 150 personas e incluso jornadas de entre 300 y 400 visitantes.

El reto, tanto para Jarabacoa como para Constanza, no consiste únicamente en atraer más turistas, sino en administrar ese crecimiento sin deteriorar los recursos naturales, los paisajes y las condiciones que convierten a ambos destinos en atractivos. La conservación, el control de los accesos, la supervisión de los recorridos y una planificación adecuada se vuelven cada vez más importantes a medida que aumenta la cantidad de visitantes.

El auge del turismo de montaña demuestra que destinos como Jarabacoa y Constanza tienen una oferta capaz de competir dentro del turismo nacional desde una perspectiva diferente. Aventura, naturaleza, agricultura, gastronomía y contacto con las comunidades forman parte de un modelo que continúa creciendo.

El desafío ahora es conseguir que ese crecimiento sea sostenible y que las montañas que hoy atraen a miles de visitantes puedan seguir siendo uno de los principales activos turísticos del país.

Redacción De Último Minuto

Redacción de De Último Minuto

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