Ciudad de Guatemala.- Guatemala activó una alerta roja ante el riesgo de un aumento de la desnutrición infantil, luego de que la sequía prolongada y las pérdidas de cosechas incrementaran la vulnerabilidad de comunidades rurales afectadas por la inseguridad alimentaria.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) elevó al máximo su nivel de alerta institucional para identificar las zonas donde las pérdidas agrícolas podrían tener mayor impacto sobre la niñez.
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social también emitió una alerta epidemiológica para reforzar las brigadas que trabajan en las regiones expuestas a mayores riesgos derivados de las condiciones climáticas.
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El ministro de Salud, Joaquín Barnoya, afirmó que la desnutrición no debe abordarse únicamente como un problema sanitario, sino como una situación que involucra al Estado y está relacionada con las desigualdades económicas del país.
Desnutrición infantil
Hasta el 5 de septiembre, Guatemala había registrado 32 muertes de menores de cinco años por desnutrición infantil aguda durante 2026, la misma cantidad contabilizada en igual período de 2025.
Las autoridades evalúan, además, otros 48 fallecimientos ocurridos entre mayo y septiembre para determinar si la falta de alimentos estuvo relacionada con las muertes.

Alta Verapaz, San Marcos y Huehuetenango concentran el 69 % de los fallecimientos infantiles confirmados este año. En 2025, las muertes se distribuyeron en 14 departamentos.
Los registros oficiales indican que el 87.5 % de los menores fallecidos tenía menos de dos años y el 71.8 % murió en hospitales públicos.
Desnutrición infantil aguda
Guatemala acumula 15,038 casos de desnutrición infantil aguda en menores de cinco años, cifra que representa una reducción del 8.89 % frente al mismo período de 2025.
Pese a esa disminución general, la tasa supera los 130 casos por cada 10,000 niños en departamentos como Suchitepéquez, Sacatepéquez, Escuintla, Zacapa y Retalhuleu.
El plan de respuesta contempla el despliegue de 124 brigadas de salud y nutrición en 138 municipios priorizados por los daños agroclimáticos.
Los equipos realizarán búsquedas comunitarias de casos, entregarán suplementos nutricionales, administrarán antiparasitarios y desarrollarán jornadas de vacunación dirigidas a madres y niños hasta finales de año.
Las autoridades contemplan extender las intervenciones durante 2027 en caso de que persistan las condiciones climáticas adversas.
Barnoya indicó que el 95 % de los casos detectados oportunamente por el sistema de salud logra recuperarse, por lo que las autoridades buscan fortalecer la identificación temprana de niños en situación de riesgo.





