Rabat.- Marruecos celebra este miércoles unas elecciones legislativas para renovar los 395 escaños de la Cámara de Representantes, en una jornada marcada por el temor a una elevada abstención. Las elecciones Marruecos también determinarán la formación del próximo Gobierno del país.
Un total de 15,8 millones de electores están inscritos para participar en los comicios, sobre una población de unos 38 millones de habitantes.
Los votantes eligen a los miembros de la Cámara de Representantes mediante un sistema proporcional de listas. De los 395 escaños, 305 corresponden a circunscripciones locales y otros 90 a regionales.
Recomendamos leer: El 45 % de los votantes castigaría a Trump en las elecciones legislativas
Elecciones Marruecos
Marruecos es una monarquía constitucional en la que el rey Mohamed VI conserva importantes poderes ejecutivos.
De acuerdo con la Constitución, el monarca nombra al jefe de Gobierno entre los miembros del partido político que obtenga la primera posición en las elecciones Marruecos.
El sistema electoral favorece la fragmentación parlamentaria y dificulta que una sola formación alcance la mayoría absoluta, lo que obliga a constituir gobiernos de coalición.

La cita con las urnas llega marcada por el desencanto político y el riesgo de una elevada abstención. Cuatro horas después de la apertura de los colegios electorales, la participación se situaba en el 11,34 %, según datos del Ministerio del Interior.
Elecciones Marruecos y participación
Para votar es necesario ser mayor de edad y estar inscrito en las listas gestionadas por el Ministerio del Interior, organismo encargado de organizar los comicios.
Los 15,8 millones de inscritos contrastan con los cerca de 28 millones de marroquíes que se estima tienen edad para votar.
Los jóvenes de entre 18 y 24 años representan apenas el 4 % del registro electoral.
Las elecciones Marruecos también se desarrollan bajo un modelo con diferencias respecto a otros sistemas parlamentarios. En el país no se permiten las encuestas electorales y el futuro jefe de Gobierno no tiene necesariamente que haberse presentado como candidato, aunque sí debe pertenecer al partido que quede en primera posición.
Además, varias carteras consideradas estratégicas mantienen una relación directa con el Palacio, entre ellas Asuntos Religiosos, Defensa, Interior y Relaciones Exteriores.




