Costa Rica.– Más de 400 viviendas resultaron inundadas en Costa Rica como consecuencia de las intensas lluvias asociadas al paso de la onda tropical número 47, mientras las autoridades mantienen las alertas ante la posibilidad de nuevos aguaceros, desbordamientos y deslizamientos.
El presidente de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE), Alejandro Picado, informó que las principales afectaciones se registraron en Fraijanes, Sarapiquí, Pococí, Guatuso y Liberia, donde equipos de emergencia continúan evaluando los daños.
Las precipitaciones registradas el sábado 26 de septiembre provocaron inundaciones en diferentes puntos del territorio costarricense y obligaron a las autoridades a habilitar dos albergues temporales.
Uno de estos refugios fue instalado en Guatuso, donde cuatro personas de la comunidad Palenque del Sol permanecen bajo resguardo. Otro funciona en Liberia, donde dos personas de la comunidad de Buenos Aires fueron alojadas luego del desbordamiento del río Liberia.
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En total, seis personas permanecen en los albergues mientras los Comités Municipales de Emergencia desarrollan labores de limpieza de alcantarillados e inspeccionan viviendas, carreteras y puentes que pudieron resultar afectados por las inundaciones.
Asimismo, la CNE distribuye asistencia humanitaria entre familias damnificadas en comunidades de Guatuso y Fraijanes.
Suelos saturados mantienen elevado el riesgo
Una de las principales preocupaciones de las autoridades es el nivel de humedad acumulado en los terrenos tras las fuertes precipitaciones.
Picado explicó que en amplias zonas del Valle Central los suelos presentan niveles de saturación de hasta un 100 %, mientras que en otros sectores del país superan el 80 %, situación que incrementa considerablemente la vulnerabilidad ante nuevas lluvias.
Las autoridades mantienen especial vigilancia en comunidades próximas a ríos, quebradas y laderas, debido a la posibilidad de que se produzcan desbordamientos, deslizamientos de tierra y nuevos anegamientos.
La CNE también recomendó a la población evitar, cuando sea posible, los desplazamientos nocturnos por carretera y mantenerse atenta a las instrucciones emitidas por los organismos de emergencia.
Por su parte, el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) había advertido que la inestabilidad remanente de la onda tropical 47 favorecería la ocurrencia de lluvias y tormentas eléctricas, principalmente en el Pacífico, Valle Central, Zona Norte y sectores montañosos del Caribe.
El organismo meteorológico también llamó a extremar las precauciones ante posibles tormentas eléctricas y fuertes ráfagas de viento, que en casos aislados podrían alcanzar hasta 80 kilómetros por hora, con capacidad para provocar la caída de ramas, tendidos eléctricos y otros objetos.
Las autoridades exhortaron a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y adoptar medidas preventivas mientras persistan las condiciones de inestabilidad atmosférica.


