Nueva York .- El primer ministro de Nepal, Balendra Shah, advirtió este jueves ante la comunidad internacional que la devastadora riada que sepultó un valle del Himalaya en agosto constituye una señal urgente sobre las consecuencias de la crisis climática y llamó a los líderes mundiales a adoptar medidas concretas para enfrentarla.
Durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Shah afirmó que el desastre ocurrido en la zona de Bhote Koshi-Trishuli no debe ser visto únicamente como una tragedia nacional, sino como una advertencia sobre los efectos que el cambio climático está provocando, especialmente en los países más vulnerables.
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“Vengo desde Nepal, un país lejano en el Himalaya, trayendo una advertencia cercana para la humanidad”, afirmó el mandatario, quien cuestionó si la comunidad internacional realmente ha escuchado las señales que, según dijo, han sido advertidas durante años por científicos y comunidades afectadas.
Shah sostuvo que Nepal ha experimentado de manera directa las consecuencias del calentamiento global, pese a su reducida contribución a las emisiones de gases de efecto invernadero.
El primer ministro señaló que Nepal apenas representa el 0,1 % de las emisiones globales, pero enfrenta el derretimiento de sus glaciares, inundaciones y otros fenómenos que amenazan a comunidades enteras.
“Nosotros no creamos esta crisis, sin embargo, estamos pagando un precio colosal por ella”, afirmó Shah desde la tribuna de Naciones Unidas.
El líder nepalí destacó que los efectos de la crisis climática no se limitan a las fronteras de un país y advirtió sobre el impacto que tienen fenómenos como el deshielo de los glaciares y las inundaciones sobre las poblaciones que viven en zonas de riesgo.
“El cambio climático no reconoce fronteras. Los glaciares y las inundaciones no viajan con un visado sellado en sus pasaportes”, expresó.
La magnitud del desastre ha dejado a Nepal frente a una compleja etapa de recuperación. Según los datos expuestos por el mandatario, más de 6.000 personas continúan desaparecidas y al menos 1.400 han sido confirmadas como fallecidas a consecuencia de las inundaciones.
Necesidades de Nepal
Shah explicó que Nepal necesitará alrededor del 10 % de su producto interno bruto para afrontar las labores de recuperación después de la catástrofe, una carga económica que, según sostuvo, demuestra la vulnerabilidad de los países menos desarrollados frente a los efectos del cambio climático.
El mandatario también cuestionó la respuesta de los Gobiernos y consideró que las advertencias de científicos y comunidades afectadas no se han traducido con suficiente rapidez en acciones concretas.
“En Nepal escuchamos el aviso. Nuestras comunidades lo escucharon. Los científicos de todo el mundo lo escucharon y lo repitieron con evidencia. Pero nosotros, los líderes políticos del mundo, hemos sido negligentes al no traducir esas advertencias en acciones”, afirmó.
Como parte de sus propuestas, Nepal planteó la creación de un mecanismo de cooperación junto a India y China que permita compartir información satelital, vigilar los lagos glaciares y coordinar respuestas rápidas ante posibles emergencias.
La iniciativa busca fortalecer la prevención y mejorar el intercambio de información entre países que comparten una de las regiones montañosas más importantes del planeta.
Shah también reclamó mayor compromiso internacional con los países que enfrentan los mayores impactos de la crisis climática pese a haber contribuido poco a su origen.
“La justicia climática no puede ser solo una hermosa frase en un documento de las Naciones Unidas”, afirmó el primer ministro de Nepal, quien instó a convertir los compromisos internacionales en medidas concretas para proteger a las poblaciones más expuestas.
El discurso de Shah coloca nuevamente a Nepal en el centro del debate internacional sobre cambio climático y busca llamar la atención sobre la necesidad de fortalecer la prevención, la cooperación regional y los mecanismos de respuesta ante desastres vinculados con el calentamiento global.


