Ozempic y Mounjaro ganan popularidad mientras advierten sobre su uso sin supervisión

Inyecciones adelgazantes: los beneficios y riesgos de Ozempic, Wegovy y Mounjaro
Inyecciones adelgazantes: los beneficios y riesgos de Ozempic, Wegovy y Mounjaro

Las inyecciones adelgazantes se han convertido en una alternativa para el tratamiento de la obesidad y el control metabólico, debido a su capacidad para reducir el apetito y favorecer pérdidas significativas de peso. Sin embargo, su creciente popularidad también ha despertado preocupación entre especialistas por los efectos adversos que pueden provocar, especialmente cuando se utilizan sin evaluación ni seguimiento médico.

Medicamentos como Ozempic, Wegovy, Saxenda y Mounjaro han ganado notoriedad en redes sociales, donde numerosos usuarios comparten sus experiencias de pérdida de peso y los presentan como una solución rápida para adelgazar.

Aunque estos tratamientos han demostrado beneficios en pacientes con determinadas condiciones metabólicas, su utilización sin indicación médica puede comprometer la salud.

El nutriólogo clínico Jorge del Villar explicó que estos medicamentos comenzaron a llamar la atención por la pérdida de peso observada en pacientes que originalmente los utilizaban para tratar la diabetes tipo 2.

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Ese efecto impulsó nuevas investigaciones y amplió el interés por su aplicación en el tratamiento de la obesidad.

¿Cómo funcionan las inyecciones adelgazantes?

Entre los principales medicamentos utilizados se encuentran la semaglutida, principio activo de Ozempic y Wegovy; la liraglutida, comercializada como Saxenda; y la tirzepatida, presente en Mounjaro.

La semaglutida y la liraglutida actúan como agonistas del receptor GLP-1, mientras que la tirzepatida interviene sobre los receptores GIP y GLP-1.

Estos medicamentos imitan o activan mecanismos hormonales relacionados con la regulación del apetito, la saciedad y el metabolismo de la glucosa.

Del Villar explicó que una de sus principales acciones consiste en retrasar el vaciamiento gástrico, permitiendo que los alimentos permanezcan más tiempo en el estómago y prolongando la sensación de saciedad.

De esta manera, los pacientes pueden experimentar una reducción del hambre y de la cantidad de alimentos que consumen.

Los estudios clínicos indican que la semaglutida puede lograr una reducción promedio cercana al 15 % del peso corporal, mientras que la tirzepatida ha alcanzado pérdidas superiores al 20 % en determinados tratamientos continuados.

Estos resultados han contribuido a posicionar las inyecciones como una herramienta relevante en el abordaje médico de la obesidad.

Beneficios de las inyecciones adelgazantes

Además de favorecer la pérdida de peso, estos tratamientos pueden ofrecer beneficios metabólicos en pacientes seleccionados.

Entre los efectos positivos descritos por el especialista figuran la mejoría del control de la glucosa, la reducción de grasa acumulada en el hígado asociada a alteraciones metabólicas y determinados beneficios cardiovasculares.

Su utilización puede contribuir al manejo de enfermedades relacionadas con la obesidad cuando forma parte de un tratamiento integral.

No obstante, el especialista aclaró que estos medicamentos no deben utilizarse únicamente porque una persona desea perder cuatro, cinco o diez libras sin presentar una condición médica que justifique su indicación.

Del Villar explicó que los protocolos estudiados se desarrollan durante varias semanas y requieren controles para evaluar la respuesta del organismo.

Las indicaciones dependen del medicamento y de las características del paciente. En el tratamiento de la obesidad, suelen considerarse criterios como un índice de masa corporal de 30 o superior, o de al menos 27 cuando existen problemas de salud asociados.

Efectos adversos de las inyecciones adelgazantes

Aunque sus beneficios pueden ser importantes, las inyecciones adelgazantes también pueden provocar efectos secundarios, principalmente relacionados con el sistema digestivo.

Entre las molestias descritas se encuentran las náuseas, los vómitos, el estreñimiento y el reflujo gastroesofágico.

También existen complicaciones menos frecuentes, pero potencialmente graves, como la pancreatitis aguda, una inflamación del páncreas que puede provocar dolor abdominal intenso y requerir atención hospitalaria.

Del Villar advirtió que los pacientes deben someterse a una evaluación médica antes de iniciar el tratamiento, especialmente para identificar condiciones preexistentes que puedan aumentar los riesgos.

El especialista señaló que el seguimiento debe incluir análisis relacionados con el funcionamiento renal, hepático, pancreático y metabólico, según las necesidades individuales.

Otra preocupación es la pérdida de masa muscular, particularmente cuando la disminución del apetito conduce a una ingesta insuficiente de proteínas y otros nutrientes esenciales.

En esos casos, los pacientes pueden experimentar cansancio, reducción del rendimiento físico y caída del cabello.

El especialista explicó que una alimentación insuficiente durante el tratamiento también puede afectar la salud ósea, la piel y las uñas.

Para reducir estos riesgos, recomendó acompañar el tratamiento con una alimentación adecuada y ejercicios de fuerza que ayuden a preservar la masa muscular.

Riesgos y contraindicaciones médicas

Uno de los aspectos que deben evaluarse antes de prescribir determinados medicamentos de esta familia son los antecedentes personales y familiares de enfermedades tiroideas específicas.

Del Villar destacó la importancia de investigar posibles alteraciones de la glándula tiroides y realizar las evaluaciones que correspondan según la historia clínica de cada paciente.

Aunque no está demostrado que estos medicamentos provoquen cáncer de tiroides en humanos, determinadas presentaciones incluyen advertencias y contraindicaciones relacionadas con antecedentes de carcinoma medular de tiroides y neoplasia endocrina múltiple tipo 2.

El especialista también se refirió a reportes de complicaciones visuales y demandas presentadas en Estados Unidos por pacientes que atribuyen daños a estos medicamentos.

Sobre estos casos, señaló que resulta importante analizar las condiciones previas de salud, las dosis utilizadas y la existencia de supervisión médica antes de establecer conclusiones sobre la causa de una complicación.

La relación entre algunos de estos medicamentos y determinados problemas visuales requiere una valoración específica de la evidencia científica, por lo que no debe descartarse ni atribuirse automáticamente cualquier alteración a su utilización.

Automedicación y productos ilegales

La facilidad para adquirir estos medicamentos constituye otra preocupación en República Dominicana.

Según Del Villar, algunas presentaciones se comercializan en farmacias sin los controles que considera necesarios para prevenir su utilización inadecuada.

A esta situación se suma la oferta de sustancias para adelgazar a través de redes sociales y establecimientos informales.

La Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps) ha emitido advertencias sobre la comercialización de productos no autorizados, incluida la retatrutida, señalada por las autoridades como una sustancia que se encontraba en fase III de investigación clínica al momento de la alerta.

DIGEMAPS han exhortado a la población a evitar la adquisición de medicamentos sin autorización, debido a los riesgos relacionados con su procedencia, composición y seguridad.

En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) también ha alertado sobre presentaciones falsificadas de Ozempic y productos compuestos no autorizados que pueden representar riesgos para los consumidores.

¿Qué ocurre al suspenderlas?

Otro aspecto importante de las inyecciones adelgazantes es la posibilidad de recuperar parte del peso perdido después de suspender el tratamiento.

Conforme el especialistas algunos pacientes pueden recuperar una proporción considerable del peso que habían perdido, con estimaciones cercanas a dos tercios en determinados períodos de seguimiento.

Del Villar explicó que la recuperación del peso está relacionada, entre otros factores, con la persistencia de hábitos alimentarios que no favorecen el mantenimiento de los resultados.

Por esta razón, insistió en que el tratamiento no debe limitarse a la aplicación del medicamento.

La educación nutricional, el ejercicio físico y el seguimiento profesional constituyen elementos fundamentales para sostener los avances alcanzados.

El especialista también recomendó evitar las comparaciones con los resultados que muestran otras personas en redes sociales, debido a que cada organismo responde de manera diferente.

Aunque estos medicamentos representan un avance importante para determinados pacientes con obesidad y enfermedades metabólicas, no sustituyen una alimentación equilibrada ni los cambios sostenidos en el estilo de vida.

Su utilización debe responder a una indicación médica individualizada, con una valoración de los beneficios y riesgos de cada tratamiento.

Ángela Ramírez

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