Santiago.- Cansados de transitar entre polvo, lodo y calles deterioradas, moradores del residencial Don Nicolás, en Otra Banda de Santiago, salieron a las calles para reclamar al Gobierno una intervención urgente y denunciaron que durante años han sido marginados de los programas de asfaltado, pese a las múltiples solicitudes y promesas recibidas.
Durante una concentración realizada en la comunidad, los residentes mostraron las deplorables condiciones de sus vías y advirtieron que el problema se convierte en una pesadilla cada vez que llueve, cuando el lodo dificulta el paso de vehículos y peatones y deja prácticamente incomunicados algunos puntos del residencial.
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Carlos Sánchez, presidente de la Junta de Vecinos El Samán, afirmó que Don Nicolás está habitado por familias trabajadoras que, según denunció, han sido olvidadas por las autoridades.
“Esto parece tierra de nadie, totalmente abandonado”, expresó Sánchez, al cuestionar que, pese a las gestiones realizadas ante el Ayuntamiento de Santiago y el Ministerio de Obras Públicas, el asfaltado continúa sin materializarse.
El dirigente recordó que incluso se han producido compromisos para canalizar la obra a través de Obras Públicas, pero aseguró que, con el paso del tiempo, las promesas han quedado en el aire.
“Demasiado tiempo”, reclamó Sánchez, quien pidió al Gobierno acudir en auxilio de una comunidad que, según afirmó, no puede continuar viviendo en esas condiciones.


“No queremos un jugo de tamarindo, queremos soluciones”
Alexander Hurtado, otro de los dirigentes comunitarios, elevó el tono del reclamo y llamó directamente al Ministerio de Obras Públicas y al Gobierno a mirar hacia Don Nicolás.
Explicó que en el sector viven niños, envejecientes y familias que enfrentan serias dificultades para movilizarse cuando se registran lluvias.
La situación, sostuvo, también afecta a la Fundación Red Misericordia, donde son atendidos niños en condiciones de vulnerabilidad, debido a que el mal estado de las calles dificulta el acceso de vehículos.
“Nosotros aquí en Don Nicolás no queremos un jugo de tamarindo, ya queremos soluciones”, enfatizó Hurtado.
Los moradores aseguran que han enviado cartas, visitado instituciones y realizado gestiones ante las autoridades municipales y nacionales, pero sienten que sus reclamos terminan archivados.
Polvo, enfermedades e inseguridad por falta de asfaltado
El deterioro de las calles también tiene consecuencias que van más allá de la dificultad para transitar.
Ramona Gómez, residente del sector, denunció que el polvo afecta a las familias y puede agravar problemas de salud, mientras pidió a las autoridades tener misericordia con una comunidad que, según dijo, parece haber sido abandonada.
A la preocupación por el deterioro vial se suma la inseguridad. Rosa Francisco señaló que las malas condiciones de las calles también dificultan el desplazamiento de los residentes y agravan las dificultades que enfrenta la comunidad ante hechos delictivos o cualquier emergencia.
Giovanni Castro, asegura haber vivido toda su vida en Don Nicolás, sostuvo que diferentes gobiernos han pasado sin resolver el problema.
Los comunitarios advirtieron que ya no están dispuestos a conformarse con promesas y exigieron que el Ministerio de Obras Públicas y las demás instituciones responsables pasen de los compromisos a la acción.
La protesta pacífica fue realizada durante una rueda de prensa en el residencial Don Nicolás, donde los moradores exhibieron las condiciones de sus calles y reclamaron una respuesta inmediata a una demanda que, aseguran, lleva años esperando.



