Nueva York.- Google se prepara para lanzar al espacio un satélite experimental diseñado para probar tecnología que, en el futuro, podría permitir el funcionamiento de centros de datos de inteligencia artificial (IA) fuera de la Tierra.
El lanzamiento está previsto para el 1 de octubre de 2026, como parte de una misión compartida de SpaceX. El dispositivo forma parte del Proyecto Suncatcher, una iniciativa con la que Google investiga la posibilidad de instalar infraestructura para procesar inteligencia artificial en órbita.
La compañía explicó a EFE que el satélite será enviado en un cohete Falcon 9 de SpaceX, desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California.
El prototipo llevará por primera vez al espacio las unidades de procesamiento tensorial (TPU) de Google, unos chips especializados en tareas relacionadas con inteligencia artificial. La empresa busca comprobar cómo funciona este hardware fuera de la Tierra y avanzar en el desarrollo de sistemas de aprendizaje automático en órbita.

Google prueba tecnología para centros de datos de IA en el espacio
El satélite experimental no será un centro de datos completo. El dispositivo contará con cuatro chips TPU que, en conjunto, tendrán una capacidad de procesamiento similar a la de un servidor utilizado en un centro de datos convencional.
Para obtener energía, el satélite utilizará paneles solares capaces de proporcionar alrededor de un kilovatio de potencia. Esa cantidad es comparable, según información citada por The New York Times, con la energía que utiliza un secador de pelo.
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Google explicó que esta primera misión representa uno de los primeros pasos de una investigación que busca determinar si en el futuro podría existir una arquitectura de aprendizaje automático instalada directamente en el espacio.
El Proyecto Suncatcher de Google
El Proyecto Suncatcher parte de una idea: aprovechar la energía solar disponible en el espacio para alimentar equipos destinados al procesamiento de inteligencia artificial.
La propuesta cobra relevancia ante el crecimiento de la demanda energética de los centros de datos utilizados para desarrollar y operar sistemas de IA. En la Tierra, estas instalaciones requieren grandes cantidades de electricidad y recursos para mantener sus operaciones.
Sin embargo, trasladar centros de datos al espacio también plantea importantes desafíos técnicos. Entre ellos se encuentran la exposición de los equipos a la radiación espacial, las dificultades de mantenimiento y los elevados costos asociados con enviar tecnología más allá de la atmósfera.
Google indicó que el próximo lanzamiento permitirá obtener información sobre el comportamiento de sus componentes en condiciones espaciales y servirá como base para futuras investigaciones.
La compañía desarrolló el satélite en colaboración con investigadores de Planet, como parte de los trabajos relacionados con el Proyecto Suncatcher.
Otros empresarios y líderes del sector tecnológico también han planteado la posibilidad de utilizar el espacio para instalar infraestructura destinada al procesamiento de datos e inteligencia artificial, aunque la tecnología todavía se encuentra en una etapa experimental.
Por ahora, Google no está enviando un centro de datos completo a la órbita. La misión del 1 de octubre busca probar componentes esenciales y determinar hasta dónde puede avanzar la compañía en su objetivo de desarrollar sistemas de inteligencia artificial fuera de la Tierra.



