Santo Domingo. La mañana de este domingo, la familia de los Leones del Escogido lamentó el fallecimiento del exjugador de Grandes Ligas, Mario Guerrero, a sus 73 años.
En la MLB jugó para cuatro equipos, en una carrera de ocho años desde 1973 hasta 1980. Firmó con los Yanquis de Nueva York como amateur en 1968. Luego, fue enviado a los Medias Rojas de Boston el 30 de junio de 1972.
Más tarde, realizó el spring training de los Medias Rojas de 1973, y ganó el trabajo de campo corto como titular por encima de Rick Burleson.
Durante la temporada baja, Guerrero fue cambiado a los Cardenales de San Luis por el lanzador Jim Willoughby. Se separó del equipo en 1975 y se unió a su filial de Triple A, Tulsa Oilers donde bateo .239 en 64 juegos a nivel de Grandes Ligas. Fue asignado a Tulsa en 1976 cuando fue cambiado a los Angelinos de California por dos jugadores de ligas menores.
Firmó como agente libre con los Gigantes de San Francisco tras la temporada de 1977 sólo para ser empaquetado para negociarlo a los Atléticos de Oakland por Vida Blue durante el spring training de 1978. Jugó tres temporadas en Oakland antes de que su contrato fuera adquirido por los Marineros de Seattle. Se retiró después de que los Marineros los dejaran en libertad durante el spring training de 1981. En 1989, Guerrero jugó para los Winter Haven Super Sox Senior de la Senior Professional Baseball Association (Asociación de Béisbol Profesional). Bateó para .315 en 15 juegos.
En la pelota dominicana
Guerrero, cuyo número 11 está retirado por el Escogido, militó con el equipo rojo desde la temporada de 1970-71 a la de 1979-80 y fue líder de bateo con .365 en el torneo de 1976-77.
Con los escarlatas participó en 316 juegos de serie regular y promedió .294 de por vida, con 352 indiscutibles, 52 dobles, 106 remolcadas, 131 anotadas, .338 de porcentaje de embasarse y 1 cuadrangular.
Su frecuencia de ponches (69) en relación con sus turnos al bate (1,325) es una de las mejores en la historia de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana.
En postemporada participó en 16 juegos con los melenudos, registrando average de .400 (55-22) con 3 dobles, 2 triples y .977 de OPS en 16 juegos.
Guerrero fue uno de los favoritos de la fanaticada del Escogido durante la década de los 70, debido a su gran identificación con la camiseta roja y su entrega total en el terreno de juego.




