Buenos Aires.– El Gobierno de Argentina rechazó la publicación de una guía del Reino Unido para promover negocios en las Islas Malvinas, archipiélago del Atlántico Sur bajo administración británica y cuya soberanía reclama el país suramericano.
La Cancillería argentina expresó en un comunicado su “más enérgico rechazo” a la publicación británica denominada “Haciendo negocios con las Islas Malvinas”, al considerar que busca promover actividades comerciales y de hidrocarburos que Buenos Aires califica como ilegítimas.
El documento fue divulgado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo (FCDO) del Reino Unido y sostiene que la legislación argentina no tiene aplicación dentro de las islas ni sobre las empresas o personas que desarrollan negocios allí.
Islas Malvinas y negocios
Argentina reafirmó que las Islas Malvinas y los espacios marítimos circundantes forman parte de su territorio y sostuvo que se encuentran bajo ocupación británica desde 1833.
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El Gobierno argentino ha intensificado sus acciones contra empresas que operan en el archipiélago bajo licencias concedidas por las autoridades isleñas y que Buenos Aires considera ilegales.
La Cancillería ha enviado cerca de 180 notas de advertencia a empresas e inversores de 30 países, iniciado 60 procedimientos administrativos y presentado ante tribunales argentinos tres denuncias penales contra diez compañías petroleras y sus directivos.
Entre las empresas señaladas se encuentra la petrolera israelí Navitas, que lidera el proyecto de explotación marina Sea Lion, ubicado a 220 kilómetros al norte de las islas y que prevé comenzar la extracción de crudo a partir de 2028.
Islas Malvinas y petróleo
Luego de que Navitas y su socia británica Rockhopper adoptaran a finales de 2025 la decisión final de inversión en Sea Lion, la Cancillería argentina convocó a los embajadores del Reino Unido e Israel para presentarles notas formales de protesta contra el proyecto.
Argentina sostuvo que ninguna guía gubernamental extranjera ni decisión comercial privada puede situarse por encima de su legislación nacional y del derecho internacional.
Asimismo, advirtió a empresas e individuos que mantengan vínculos comerciales con las Islas Malvinas sin autorización argentina que recurrirá a las instancias disponibles para que quienes, según su posición, exploten ilegalmente los recursos naturales respondan ante la ley.



