
Santo Domingo.- El debate sobre el transfuguismo político vuelve a rodear la trayectoria de Angelita Peña luego de sus recientes críticas contra el empresario y comunicador Santiago Matías “Alofoke”. Su intervención también ha puesto nuevamente bajo la lupa una carrera marcada por cambios de organizaciones, respaldos a candidatos de proyectos rivales y posiciones en distintas administraciones dominicanas.
Peña ha estado vinculada al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), al Partido de la Liberación Dominicana (PLD), al proyecto político de Leonel Fernández y, posteriormente, al Gobierno encabezado por Luis Abinader.
Su recorrido ha sido interpretado por sus críticos dentro del fenómeno conocido como transfuguismo político, entendido como el desplazamiento de dirigentes de una organización o proyecto hacia otro, especialmente cuando cambian las circunstancias electorales y las correlaciones de poder.
Uno de los elementos que más llama la atención de su trayectoria es que esos movimientos no la han apartado necesariamente de las estructuras gubernamentales. A lo largo de los años ha ocupado posiciones o mantenido vínculos con administraciones encabezadas por figuras pertenecientes a proyectos políticos distintos.
Transfuguismo político
Peña inició su trayectoria vinculada al PRD y durante el gobierno de Hipólito Mejía ocupó funciones diplomáticas. Sin embargo, antes de las elecciones presidenciales de 2004 pasó a respaldar a Leonel Fernández, candidato del PLD y principal adversario político de Mejía en aquellos comicios.
Ya dentro de la órbita peledeísta, fue candidata a diputada por el PLD en las elecciones congresuales de 2006.
Su relación con esa organización tampoco sería definitiva.
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Años después volvió a acercarse al PRD e incluso mostró interés en alcanzar una senaduría por Montecristi. Posteriormente, en medio de las divisiones internas de esa organización política, tomó nuevamente distancia de sectores perredeístas y terminó respaldando al entonces candidato presidencial Danilo Medina, del PLD.
Con Medina volvió a quedar integrada a las estructuras estatales y llegó a desempeñarse como viceministra vinculada al área de Energía Nuclear, posición de la que fue sustituida en 2018.
Tras su salida del Gobierno, Peña volvió a cambiar de escenario político.
Esta vez se integró activamente a los esfuerzos que buscaban el retorno de Leonel Fernández al Palacio Nacional y encabezó iniciativas del sector externo que promovían las aspiraciones presidenciales del exmandatario.
Durante aquella etapa también cuestionó públicamente la capacidad política de Luis Abinader.
El escenario volvió a modificarse después de las elecciones de 2020.
Con Abinader en la Presidencia y el Partido Revolucionario Moderno (PRM) al frente del Gobierno, Peña terminó vinculándose a la nueva administración encabezada por el dirigente al que anteriormente había cuestionado.
El 30 de octubre de 2021, mediante el decreto 684-21, María Altagracia de los Ángeles Peña Peña fue designada asesora estratégica del Poder Ejecutivo para la Dirección de Estrategia y Comunicación Gubernamental. La designación consta en el decreto oficial de la Presidencia.
En nóminas gubernamentales ha sido reportada con una remuneración bruta de RD$300,000 mensuales por sus funciones como asesora estratégica.
Transfuguismo político y poder
Su recorrido presenta así una constante que alimenta el debate sobre el transfuguismo político: a través de diferentes etapas ha respaldado partidos, candidatos y proyectos enfrentados entre sí, mientras ha logrado conservar vínculos con distintos espacios de poder.
PRD con Hipólito Mejía; posteriormente el PLD y Leonel Fernández; luego Danilo Medina; otra vez el proyecto de Fernández y, finalmente, un acercamiento al Gobierno de Luis Abinader.
La propia Peña ha defendido públicamente su manera de desenvolverse en la política. En una entrevista concedida en 2025 aseguró haber trabajado con los gobiernos dominicanos desde la época de Joaquín Balaguer y se definió como una “mujer de Estado”.
En otra etapa de su recorrido también encabezó el Partido Verde Dominicano. De Último Minuto informó posteriormente que Peña renunció a la presidencia de esa organización el 30 de abril de 2026.
Su historial muestra, más que una adhesión permanente a determinadas siglas partidarias, una trayectoria construida alrededor de relaciones con diferentes sectores políticos y de una capacidad sostenida para reposicionarse ante los cambios en el escenario de poder.
La polémica con Alofoke
El recorrido político de Peña vuelve al debate después de que publicara un video en Instagram con fuertes críticas contra Santiago Matías “Alofoke” y cuestionamientos dirigidos también a los dominicanos menores de 50 años.
“Jarta de Alofoke, pero más jarta de la cobardía de tu generación”, expresó Peña al iniciar una intervención en la que criticó los contenidos consumidos por niños y adolescentes y responsabilizó a diferentes sectores de la sociedad por permitir su expansión.
También cuestionó el modelo de contenidos impulsado por Matías y cerró su mensaje con la expresión: “Apaga el circo y enciende la dignidad”.
La ofensiva contra Alofoke coloca a Peña como una voz crítica frente al comunicador y empresario.
Al mismo tiempo, sus declaraciones han vuelto a dirigir la atención hacia su propia trayectoria y la relación que ha mantenido durante décadas con distintos sectores del poder político dominicano.
Los cambios de aliados, organizaciones y candidatos forman parte de un recorrido que ha atravesado varias administraciones y que continúa generando debate sobre los límites entre la movilidad política, las alianzas coyunturales y el transfuguismo político.




