Santo Domingo, RD. – El abogado y comunicador Pedro Manuel Casals, reconocido por ser una de las voces más influyentes sobre el tema en la República Dominicana durante la crisis sanitaria, ha presentado una serie de denuncias que califican la gestión de la pandemia como «la gran estafa» y un experimento de control poblacional. Según el jurista, existe evidencia que apunta a un origen deliberado del virus en laboratorios de Wuhan y a una manipulación sistemática de las estadísticas de mortalidad para forzar el cumplimiento de medidas restrictivas y programas de vacunación.
Casals sostiene que el virus no tuvo un origen natural, sino que fue producto de experimentos de «ganancia de función» financiados indirectamente por agencias estadounidenses como la USAID en el laboratorio de seguridad nivel 4 en Wuhan, China. Explicó que estos experimentos consisten en «agarrar una gripe y meterle esteroides» para hacerla más agresiva, una práctica que, según sus palabras, está prohibida en territorio estadounidense.
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«El COVID surgió de una fuga de laboratorio», afirmó Casals, citando supuestos diarios del doctor Anthony Fauci, donde se admitiría que no se podía decir la verdad al público para evitar el rechazo a las vacunas y los encierros.
Cuestionamientos a las estadísticas y tratamientos
Uno de los puntos centrales de la denuncia de Casals es la presunta falsificación de las estadísticas de letalidad. El comunicador alegó que en el país se atribuyeron muertes al virus de manera indiscriminada: «Aquí te mordía un tiburón y te llevaban muerto y fue el COVID que te mató… te atracaban dándote tiros… y no fue la bala, fue el COVID». Asegura que la letalidad real no superaba el 0.2%, pero fue inflada al 3% para generar un «miedo colectivo».
Asimismo, el abogado criticó la supresión de tratamientos económicos como la Ivermectina y la Hidroxicloroquina, alegando que fueron descartados por su bajo costo en favor de las vacunas de «Big Pharma». «Un médico dominicano… demostró que la Ivermectina cortaba el virus en tres días y prevenía el contagio… no contaron con eso», señaló con énfasis.
Censura y el rol de Anthony Fauci
Casals denunció una estructura de censura coordinada desde el Departamento de Estado de los EE. UU. y la Casa Blanca, en conjunto con figuras como Anthony Fauci y el presidente de la OMS, Tedros Adhanom, a quien describió como un «político pagado por los grandes grupos de vacunas». Según el jurista, las plataformas digitales implementaron guías para eliminar cualquier opinión contraria, llegando incluso a cerrarle sus propias cuentas por sus denuncias.
Sobre Fauci, exdirector del NIAID, Casals fue categórico al señalar que recibió un «perdón preventivo» inusual por parte de la administración de Joe Biden para protegerlo de futuras investigaciones judiciales sobre su manejo de la pandemia y sus vínculos financieros con empresas farmacéuticas.
Consecuencias y el «retroceso humano»
Finalmente, Casals subraya que la pandemia sirvió como una prueba de obediencia irracional que causó graves daños colaterales: negocios cerrados, niños fuera de las escuelas y ancianos muriendo solos en hospitales. El comunicador concluyó que la humanidad sufrió un «retroceso de 100 años en cuatro años» y que muchos ciudadanos fueron utilizados como «conejillos de indias» en un experimento médico global bajo coacción.


