SANTO DOMINGO, R.D. – El mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, exjefe de la Policía Nacional y miembro de la Comisión Ejecutiva de la Fuerza del Pueblo, calificó como un «fracaso» el actual proceso de reforma de la institución del orden durante una entrevista en el programa Esto es Radio. Según el exoficial, el proceso carece de una visión de Estado y se ha centrado excesivamente en equipamiento, dejando de lado el factor humano y la gestión operativa.
Guzmán Fermín también tajante al señalar que una de las razones por las que la institución no ha mejorado es porque no se eligen a personas que estén capacitadas para dirigir la misma, haciendo referencia directa al Ministerio de Interior y Policía.
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Críticas a la Comisión de Reforma y nuevas designaciones
Guzmán Fermín señaló que la génesis de la reforma fue errónea al surgir como una respuesta rápida para mitigar la opinión pública tras la tragedia de Villa Altagracia,. Criticó que la comisión original de 24 integrantes no incluyera a un solo policía o experto en seguridad, comparando la situación con intentar reformar el sistema de salud sin médicos,.

Asimismo, cuestionó la designación de asesores extranjeros —a quienes se refirió irónicamente como «un Cristóbal Colón 2.0» de origen español y un comisionado colombiano— sugiriendo que la solución a la seguridad ciudadana no requiere necesariamente de reformas legales, sino de una gestión policial eficiente,. «Yo daría seguridad ciudadana… con la misma policía de ahora mismo… porque es gestión», enfatizó el mayor general.
Mejoras basadas en la experiencia: El «sedazo» y la inteligencia interna
Basándose en su gestión, durante la cual separó de la institución a más de 9,000 miembros, Guzmán Fermín propuso retomar controles estrictos para garantizar la integridad y eficacia de la fuerza:
- Depuración de aspirantes: Propuso un «sedazo» o filtro riguroso de ingreso que incluya visitas a los barrios de los aspirantes, entrevistas con vecinos, sacerdotes y alcaldes pedáneos para verificar su comportamiento moral.
- Evaluación psicológica continua: Sugirió que los agentes en servicios de alto riesgo pasen pruebas psicológicas periódicas para detectar problemas emocionales o conductuales derivados del estrés laboral.
- Controles anticorrupción: Recordó el uso de «señuelos» (parejas de policías grabadas) y el rastreo por GPS de patrullas para detectar y sancionar de inmediato actos de corrupción en la vía pública,,.
Un modelo de formación escalonada
El exdirector también detalló un sistema de pasantía operativa donde los nuevos graduados de la Escuela de Seguridad Ciudadana eran entregados a sargentos experimentados. En este modelo, el recluta pasaba de observar a actuar de manera gradual (del 25% al 100% de las funciones) bajo supervisión directa, antes de ser enviado a patrullar de forma independiente.

Finalmente, Guzmán Fermín advirtió que la institución es un reflejo de una «sociedad dañada» y que, si bien la tecnología y el equipamiento son importantes, la verdadera reforma debe ser integral y enfocarse en rescatar los valores del recurso humano, ya que «en la policía se enseña disciplina… pero si usted no lo hizo en su casa va a ser imposible».




