Santiago.- La gobernadora de Santiago, Rosa Santos, lanzó este martes una contundente advertencia a sectores que cuestionan las intervenciones de escuelas deterioradas y afirmó que las autoridades no permitirán que presiones políticas obliguen a mantener en funcionamiento infraestructuras que representen un peligro para los estudiantes.
Santos puso como ejemplo la escuela Rafaela Jiminián Cruz, donde, según explicó, las evaluaciones realizadas han encontrado serias irregularidades estructurales, entre ellas drenajes construidos por debajo de la edificación, una cañada y elementos estructurales corroídos e inestables.
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La gobernadora calificó como “un desastre” las condiciones encontradas al ingresar al plantel y cuestionó que la situación sea utilizada como un “mamotreto político” para presionar a las autoridades.
“Ellos podrán hacer lo que quieran, pero nosotros estamos cuidando la vida de sus hijos”, afirmó Santos, quien responsabilizó a quienes pretendan anteponer intereses políticos a la seguridad de los estudiantes.
Según la funcionaria, durante la gestión en la que fue levantado el plantel se colocó el drenaje de una calle por debajo de la infraestructura y posteriormente se construyó encima. A esto se suman, de acuerdo con su denuncia, columnas que presentaban problemas y que no estaban debidamente apuntaladas.
Santos aseguró que las autoridades trabajan para encontrar una solución definitiva que permita garantizar que los estudiantes reciban docencia en condiciones seguras.
“No vamos a poner en peligro la vida de esos niños”, insistió.
Revisan edificaciones ante riesgo sísmico
La gobernadora informó, además, que Obras Públicas, el Ministerio de la Vivienda y el Ayuntamiento de Santiago deberán intervenir en la evaluación de las nuevas edificaciones y de aquellas que todavía están en proceso de conclusión, debido a que aún existe margen para corregir posibles deficiencias.
Explicó que varias instituciones especializadas realizan levantamientos para determinar las condiciones de las principales infraestructuras de Santiago, incluyendo centros educativos ubicados en zonas próximas a áreas de riesgo sísmico.
Santos indicó que al menos 20 escuelas presentan un deterioro tan avanzado que podrían requerir su demolición, mientras otras están siendo reconstruidas o intervenidas bajo estrictos criterios de seguridad.
La funcionaria sostuvo que las decisiones se tomarán a partir de los resultados técnicos de las evaluaciones y no de presiones políticas, al considerar que la prioridad debe ser preservar la vida de estudiantes, docentes y demás personas que ocupan estas edificaciones.



