Descubrir nuevos talentos y ver cómo poco a poco van encontrando su lugar en la industria es también una forma de acercarnos a las nuevas voces y sonidos que están marcando el rumbo de la música. Una de esas artistas en ascenso es María Isabel, cantante y compositora dominicana-estadounidense criada en Queens, Nueva York, cuya música lleva consigo las dos culturas que han formado parte de su vida.
Cinco años después de lanzar su primer álbum, la artista regresa con Miss Me Much?, un proyecto de ocho canciones que muestra una versión más segura, honesta y atrevida de sí misma. Producido por El Guincho, el disco mezcla influencias del reguetón de principios de los 2000 con bachata, hip-hop, dembow y pop alternativo, mientras recorre las distintas emociones que llegan después de una ruptura y el proceso de volver a encontrarse.
Temas como “Bien Bien”, “Suiza”, “Sunset Tower” y “1-800” dejan ver esa evolución y las ganas de experimentar con su sonido, su sensualidad y una manera cada vez más personal de contar sus historias.
Sus raíces dominicanas también ocupan un lugar especial en esta nueva etapa. Una conexión que María Isabel ha celebrado en Nueva York, participando en actividades alrededor del Dominican Day Parade y acercándose a una comunidad que forma parte esencial de su identidad.
En conversación con People en Español, María Isabel nos habla de Miss Me Much?, de todo lo que cambió en esos cinco años entre un disco y otro, de sus raíces dominicanas y de la artista en la que se está convirtiendo.
Es la primera vez que charlo contigo, así que quiero que esta entrevista sirva para que nuestros lectores te conozcan. Empecemos por tu álbum Miss Me Much.
Miss Me Much salió hace como un mes y creo que tiene mucho para mucha gente. Hay un poco de R&B, un poco de reggaetón… son todos los sonidos con los que crecí en Nueva York, pero soy dominicana, así que hay una gran mezcla. Estuve trabajando con El Guincho, el productor, que es un genio de la música.
¿Cómo lograron esa mezcla? ¿Cómo decidías qué entraba y qué no, qué te gustaba y qué no?
Honestamente, creo que todo es un sentimiento. Se sentía auténtico y honesto. Voy a decir que el R&B es como mi favorito, siempre, y los otros álbumes van un poco más por ahí. Pero creo que se trataba de empezar en ese lugar y después imaginarme cómo sería mi canción favorita, cómo sería mi versión de ella.
¿Qué estaban escuchando en el estudio?
Mucho reggaetón: Arcángel, Don Omar, Daddy Yankee, claro, muchas canciones de los primeros años. Aventura sonaba muchísimo en el estudio. Y después mucho hip-hop también, como Jay-Z, cosas así, más por los ritmos, porque quería tener un poquito de eso en la música.
Creo que he crecido tanto desde el último álbum, y no solo haciendo música o escribiendo, sino también como mujer y en mi vida personal. Aprendí mucho en los últimos años, cambié de opiniones, cambió mi relación, cambiaron las cosas con mis amigos, todo lo que me estaba pasando en el mundo. Muchísimo es distinto ahora. Por eso este álbum se siente como lo más yo.
Llevas cinco años de carrera. ¿Quién te abrió la puerta y apostó por tu talento?
Fue un grupo de gente. Mi mánager me encontró: empezó a seguirme en Instagram, escuchó unos covers y algunas cosas más. Yo estudié en NYU y ya me había graduado, y un amigo de ahí lo conocía, así que fue él quien nos presentó. Fuente: People en español



