Santo Domingo.- Setenta años después de abrir sus puertas como institución dedicada a la formación militar, la Academia Militar “Batalla de Las Carreras” arriba a un aniversario que trasciende la simple celebración de una fecha. Sus siete décadas de existencia representan una extensa trayectoria formando generaciones de oficiales del Ejército de República Dominicana bajo los principios del honor, la disciplina, el sacrificio, la moral y el respeto.
Desde su nacimiento en 1956, esta institución se ha convertido en uno de los referentes fundamentales de la educación militar dominicana y en una auténtica escuela de liderazgo, donde los jóvenes cadetes no solamente reciben preparación académica y militar, sino que son sometidos a un proceso integral destinado a moldear su carácter y prepararlos para asumir las responsabilidades inherentes al mando.
La Academia Militar “Batalla de Las Carreras” está ubicada en el kilómetro 17 de la carretera Mella, en San Isidro, Santo Domingo Este. En este recinto se desarrolla buena parte del proceso de formación de quienes posteriormente tendrán la responsabilidad de comandar tropas, preservar la institucionalidad y servir a la nación desde las filas del Ejército de República Dominicana.
Un aniversario que habla de historia
Aunque sus labores como institución de formación militar comenzaron en septiembre de 1956, los antecedentes formales de la Academia se remontan al 10 de septiembre de 1955, cuando fue creada mediante la Orden General número 85 de la entonces Jefatura de Estado Mayor de la Aviación Militar Dominicana.
Su primera denominación fue Academia de Aviación Militar Dominicana. Poco tiempo después, el 7 de octubre de 1956, mediante la Orden General número 102, adoptó el nombre de Academia Militar “Batalla de Las Carreras”, denominación que ha permanecido como parte esencial de su identidad histórica. Posteriormente experimentó distintas transformaciones institucionales hasta convertirse, con la entrada en vigencia de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas número 139-13, en la actual Academia Militar “Batalla de Las Carreras”, Ejército de República Dominicana.
La evolución de su nombre también refleja la transformación experimentada por las Fuerzas Armadas dominicanas y por el sistema de educación militar del país. Lo que comenzó como una institución vinculada a la Aviación Militar Dominicana terminó consolidándose como el principal centro de formación de oficiales del Ejército.
En la actualidad, la Academia funciona administrativamente bajo el Ejército de República Dominicana y, en el ámbito académico, sigue los lineamientos de la Universidad Nacional para la Defensa “General Juan Pablo Duarte y Díez” (UNADE). Su misión contempla una formación integral de los cadetes, combinando preparación militar, académica, física, ética y moral.
Un nombre nacido de una batalla histórica
No es casualidad que esta institución lleve el nombre de “Batalla de Las Carreras”. Su denominación constituye un homenaje permanente a uno de los episodios militares más importantes de la historia dominicana posterior a la proclamación de la Independencia Nacional.
La Batalla de Las Carreras tuvo lugar en abril de 1849, durante los enfrentamientos entre las fuerzas dominicanas y el ejército haitiano. El escenario principal estuvo localizado en el área del hato de Las Carreras, en las proximidades del río Ocoa, entre las actuales provincias de Azua y Peravia.
Durante aquella confrontación, las tropas dominicanas demostraron determinación, capacidad de combate y voluntad para defender la nación recién proclamada. La victoria dominicana se convirtió en un acontecimiento decisivo para la consolidación de la independencia y es recordada como una de las grandes acciones militares de los primeros años de la República. La propia Academia reconoce esta batalla como la inspiración histórica de su nombre y como símbolo del valor demostrado por los defensores de la patria.
Por eso, para un cadete, portar el uniforme de la Academia “Batalla de Las Carreras” implica mucho más que pertenecer a una institución educativa militar. Significa asumir una tradición vinculada a la defensa de la soberanía y a la memoria de quienes, en momentos determinantes, estuvieron dispuestos a entregar todo por la nación.
La disciplina como forma de vida
Si existe un elemento que distingue la formación militar es la disciplina. En la Academia Militar “Batalla de Las Carreras”, esta no se concibe únicamente como el cumplimiento de órdenes, horarios o reglamentos. Es entendida como una herramienta indispensable para construir el carácter de quien tendrá la responsabilidad de ejercer el mando.
El cadete aprende que la puntualidad, la responsabilidad, la obediencia, el respeto a los superiores y compañeros, el cuidado de su presentación y el cumplimiento del deber forman parte de una misma filosofía: servir correctamente a la República Dominicana.
La institución también coloca especial énfasis en la formación moral y ética. El oficial no puede ser solamente un profesional capacitado en tácticas, estrategias y operaciones militares. Debe poseer criterio, equilibrio, integridad y conciencia de la responsabilidad que representa vestir el uniforme de la institución castrense.
En ese sentido, la Academia se ha convertido en un referente obligatorio cuando se habla de disciplina y formación militar en la República Dominicana.
Formar líderes, no solamente soldados
Uno de los grandes desafíos de cualquier academia militar moderna consiste en preparar líderes capaces de responder a escenarios cada vez más complejos.
La Academia Militar ha evolucionado precisamente en esa dirección. Su formación combina la preparación castrense con estudios superiores, incluyendo la posibilidad de obtener el título de Licenciado en Ciencias Militares mediante el sistema académico correspondiente. El propósito es que los futuros oficiales posean herramientas intelectuales y profesionales que les permitan desempeñarse con eficiencia dentro y fuera del campo estrictamente operacional.
El objetivo, por tanto, no es producir hombres y mujeres que simplemente sepan obedecer órdenes. La verdadera misión es formar oficiales capaces de tomar decisiones, conducir tropas, enfrentar situaciones de presión y representar dignamente al Ejército y al Estado dominicano.
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Esa combinación entre conocimiento, disciplina y liderazgo constituye uno de los principales legados de la Academia durante sus siete décadas de existencia.
Setenta años de legado
Hablar de 70 años de la Academia Militar “Batalla de Las Carreras” es hablar también de miles de historias personales. Detrás de cada promoción existen jóvenes que llegaron con aspiraciones, sacrificaron comodidades, enfrentaron exigentes jornadas de preparación y finalmente alcanzaron el sueño de convertirse en oficiales.
Cada graduación representa una renovación de ese compromiso.
Los uniformes cambian, la tecnología evoluciona y las doctrinas militares se modernizan, pero existen valores que permanecen intactos: honor, orgullo, sacrificio, disciplina, respeto y vocación de servicio. Precisamente esos son los pilares que la propia institución identifica como parte esencial de su filosofía formativa.
A siete décadas de su fundación, la Academia Militar “Batalla de Las Carreras” puede mirar hacia atrás con la satisfacción de haber contribuido de manera significativa a la profesionalización de la oficialidad del Ejército dominicano.
Su mayor patrimonio no está únicamente en sus instalaciones, sus aulas, sus campos de entrenamiento o sus tradiciones ceremoniales. Está en los hombres y mujeres que han pasado por sus filas y que, desde distintas posiciones y responsabilidades, han asumido el compromiso de servir a la nación.
Una institución mirando hacia el futuro
Los 70 años no deben representar un punto de llegada, sino una oportunidad para renovar compromisos. La defensa de la nación exige instituciones preparadas para responder a los desafíos del presente y del futuro.
La Academia Militar “Batalla de Las Carreras” tiene ante sí el reto de continuar formando oficiales capaces de combinar tradición y modernidad; disciplina y pensamiento crítico; autoridad y respeto; preparación militar y sensibilidad humana.
Setenta años después, aquella institución creada en la década de 1950 mantiene vigente una misión fundamental: formar hombres y mujeres capaces de asumir el mando con responsabilidad y servir a la República Dominicana con honor.
La historia de la Academia está íntimamente ligada a la historia de la profesionalización militar dominicana. Su nombre recuerda una batalla; sus aulas forman líderes; sus patios transmiten disciplina; y su uniforme representa una responsabilidad.
Por eso, celebrar sus 70 años no es simplemente conmemorar siete décadas de existencia. Es reconocer siete décadas de servicio, sacrificio y formación de generaciones de oficiales que han llevado sobre sus hombros la responsabilidad de defender y servir a la nación.
La “Batalla de Las Carreras” permanece así como un nombre, una memoria y, sobre todo, como un compromiso: que el honor de servir a la Patria jamás sea una consigna vacía, sino una forma permanente de vida.


