Santiago.- Cerca de un centenar de estudiantes de educación especial permanecen fuera de las aulas, a tres semanas del inicio del año escolar, debido a la falta de un local donde pueda operar el Centro de Educación Especial Génesis, ubicado en la urbanización Las Américas, en Santiago. Docentes y padres reclaman una solución urgente a las autoridades.
La situación mantiene en incertidumbre a decenas de familias que esperan que sus hijos puedan retomar un programa que, según aseguran, ha mostrado resultados concretos en el desarrollo de habilidades educativas, sociales y para la vida diaria.
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María Ureña, directora del Centro de Educación Especial Génesis, explicó que durante el pasado año escolar el programa funcionó temporalmente en otro centro educativo que les abrió sus puertas, pero tuvieron que abandonar ese espacio debido al crecimiento de la matrícula de la institución que los acogía.
Ureña manifestó preocupación porque, pese a que cuentan con un espacio que consideran adecuado para desarrollar el programa, todavía esperan la autorización correspondiente para iniciar las clases.
“Los niños están emocionados de recibir el pan de la enseñanza”, expresó la directora, al señalar que los padres viven momentos de ansiedad porque sus hijos preguntan constantemente cuándo podrán regresar a la escuela.
Educación especial
La docente Erysmel Guzmán advirtió que el retraso afecta directamente a una población estudiantil que requiere oportunidades para desarrollar su potencial.
Explicó que el programa de educación especial fue creado para atender a estudiantes que habían quedado fuera de otras alternativas educativas debido a sus condiciones particulares, con énfasis en habilidades para la vida diaria y capacitación en oficios que les permitan alcanzar mayores niveles de autonomía.
“Ya llevamos la tercera semana de clases y no recibimos respuestas”, sostuvo Guzmán, al describir la incertidumbre que enfrentan los padres, quienes acuden diariamente a preguntar cuándo comenzará el programa.
Educación especial: reclamo
Para las familias, el reclamo no se limita a conseguir un edificio, sino a evitar que sus hijos pierdan una oportunidad que, según sus testimonios, ya comenzó a producir resultados.
Gisel Rodríguez, madre de uno de los estudiantes, afirmó que su hijo, quien inició el programa el año pasado, logró aprender a escribir, un avance que, asegura, no había conseguido anteriormente pese a estar matriculado en otros centros.
Rodríguez pidió al Ministerio de Educación y al presidente de la República, Luis Abinader, intervenir para garantizar la continuidad del programa y buscar una solución definitiva al problema del local.
“Si no puede funcionar aquí, que se consiga otro”, planteó, al considerar que estos adolescentes necesitan aprender oficios, desenvolverse en la sociedad y aprovechar las capacidades que poseen.
Otra madre, Crucita Verbere, relató que su hijo permanece en casa mientras espera el reinicio de las clases, situación que, según dijo, le provoca aburrimiento, desesperación y ansiedad.
“Ellos también tienen derecho a estudiar”, reclamó.
Ana Miguelina Hernández, otra de las madres afectadas, aseguró que la incertidumbre se repite por segundo año consecutivo y pidió a las autoridades permitir que los estudiantes puedan comenzar cuanto antes su proceso educativo.
Supuesto conflicto institucional
Una fuente cercana a la entidad atribuyó la paralización a un supuesto conflicto entre el Ministerio de Educación y el Patronato de Ciegos en Santo Domingo, que, según explicó, tendría repercusiones en la operación del programa en Santiago.
De acuerdo con esa versión, la disputa habría provocado dificultades incluso para las maestras, quienes supuestamente han tenido que estacionar sus vehículos en la vía pública debido a restricciones para utilizar espacios de estacionamiento.
La fuente sostuvo que el conflicto entre las instituciones no debería perjudicar a los estudiantes, al considerar que son niños y adolescentes que no tienen responsabilidad alguna en las diferencias administrativas.
También afirmó que el Ministerio de Educación realiza pagos por el uso de las instalaciones y llamó a las partes a buscar un acuerdo que permita abrir las puertas del centro.
Educación especial en espera
Mientras las instituciones buscan una salida al impasse, los estudiantes continúan en sus hogares, privados de un espacio que sus familias consideran fundamental para su aprendizaje y desarrollo.
Docentes y padres insistieron en que no reclaman privilegios, sino el derecho de estos estudiantes a recibir educación especial y desarrollar habilidades que les permitan alcanzar la mayor autonomía posible.
El llamado está dirigido al Ministerio de Educación y a las demás autoridades involucradas para que definan cuanto antes el local y las condiciones necesarias para que el Centro de Educación Especial Génesis pueda comenzar sus labores y evitar que el año escolar siga avanzando con casi un centenar de estudiantes con discapacidad fuera de las aulas.



