San Juan de la Maguana es una de las provincias más antiguas de la República Dominicana y, desde su fundación, esta ciudad está fuertemente influenciada por creencias mágico-religiosas, leyendas, mitos y tradiciones.
El Granero del Sur cuenta con sitios que son templos de adoración y figuras que trascienden en el tiempo. Uno de los lugares que atrae creyentes de todo el país es la Agüita de Liborio, un santuario erigido en el lugar que residía Olivorio Mateo Ledesma, más conocido como «Papa Liborio» (1876-1922), un popular curandero, ocultista, líder mesiánico y revolucionario.
Este hombre se convirtió en una especie de mesías o líder espiritual, y a 101 años de su muerte “su hogar”, ubicado en Maguana Arriba, a unos tres kilómetros de la carretera San Juan-Sabaneta, reúne cada año a miles de creyentes, quienes acuden ante su imagen para hacer peticiones y pagar promesas.

El Olivorismo perdura en el tiempo
Al visitar este lugar, serás recibido por Juan de Los Santos u otro de los residentes de la zona, quienes se dedican, a parte de la agricultura, a guiar a los visitantes y ofrecerles explicaciones de cada rincón del santuario.
Lo primero que Juan te dirá es que, en cuanto a dinero, puedes darle lo que consideres, ya que no tienen una tarifa establecida para los visitantes, porque lo hacen por pasión y son seguidores del Olivorismo.
“Aquí, diario, viene gente de todo el país e, incluso, personas que residen en el extranjero vienen a traer ofrendas, como dinero”, cuentan.
En los alrededores hay esculturas simbólicas, con imágenes y velones encendidos que, de cierta manera, atraen la atención de las personas y sirven como toques estéticos del entorno.

Para entrar al lugar, los devotos hacen una especie de ritual en la primera de tres cruces que hay en la Agüita de Liborio. Este consiste en pedir un deseo, persignarse, lanzar una moneda al aire, colocar una piedra y dar una vuelta a la cruz. Esto es opcional, pero Juan resalta que si se cumple lo que pediste debes regresar y llevar una ofrenda a Papá Liborio.
Y aunque es opcional, cada uno de los visitantes prefería vivir esta experiencia. Hacían este rito cuidadosamente, ya que nadie puede dejar caer o tumbar la piedra de alguien más, porque, supuestamente, puede ser que su petición no sea tomada en cuenta.
“Las personas siempre vienen a pedir por viajes, salud y que le vaya bien en las finanzas”, dijo de los Santos mientras conducía a los visitantes a la Agüita de Liborio.
De acuerdo a este guía, hay días que las personas hacen largas filas para bañarse en el “manantial de agua bendita”, para que les sean curados sus males, como son enfermedades o desdichas que estén experimentando.
Los devotos que respetan esta creencia y realizan todas las tradiciones de la doctrina de Liborio, también se llevan recipientes con “agua bendita” a sus casas.
“Lávense las manos para que atraiga dinero, y la cara también”, repetía insistentemente de los Santos a los visitantes.
Otro de los grandes mitos que se difunden en este lugar es la existencia de un cangrejo azul (Jaiba) que se llama Anacaona, y que, supuestamente, vive dentro del agua bendita como mensajera de Liborio. Según cuentan, este crustáceo sale a buscar la comida y las ofrendas que las personas le dejan dentro del balneario.
“Si uno de ustedes puede ver el cangrejo, eso significa que tendrá buena suerte en la vida (…) Pero solo una persona lo puede ver, los demás no”, sostiene de Los Santos, quien, además, dice que tiene más de 40 años trabajando «para que la doctrina de Liborio no muera».
¿Quién cuida las ofrendas?
Para los seguidores de este líder religioso, las ofrendas son resguardadas por una serpiente que habita en la cueva donde está el altar. En esta área es donde, aseguran, se sentaba Oliborio Mateo para realizar sus milagros, y sus dedos están marcado en la piedra.
Al momento de la visita del equipo de De Ultimo Minuto, se pudo observar algunas monedas, comida, bebidas, bolones y velones, que habían llevado los devotos. Sin embargo, para la cantidad de personas que acuden a este espacio, las ofrendas monetarias eran pocas.


Historia y muerte de Liborio
Hay una leyenda que muchos conocen, a partir de la cual se crea la imagen de Liborio como curandero, profeta y guerrillero. Durante el paso de un huracán en el Valle de San Juan, en 1908; al cumplir los 18 años, Oliverio Mateo desapareció por 7 días y fue encontrado meditando, sentado en las tierras de su padre. Se presentó como un hombre de barbas largas, y se autoproclamó enviado de Dios.
Dicen que curaba enfermos con un trago de ron y una bebida llamada “Tirindanga”, a la vez que exhortaba a la gente a vivir en paz, incentivaba el culto a la Santísima Trinidad y hacía dramáticas profecías.
Su arraigo como líder religioso lo convirtió en fuente de preocupación para los gobiernos de Ramón Cáceres y Eladio Victoria e, igualmente, fue considerado un peligro por las fuerzas de la ocupación estadounidense de la primera intervención militar norteamericana en la República Dominicana.

Entre 1916 y 1922, se enfrentó en 16 ocasiones a las fuerzas de ocupación que detentaban el poder en el país. A partir de entonces, el gobierno de intervención consideró a Liborio el guerrillero dominicano más peligroso.
Ese mismo año, Liborio y los soldados regulares libraron un combate en “La Aguita”, el cual dejó cientos de muertos y 67 heridos. En esa ocasión, Olivorio logró escapar con vida y se atrincheró con más de 200 hombres en Loma Sabrosa, en el noroeste de la República, próximo a la frontera. En ese último punto, Liborio Mateo fue abatido el 27 de junio de 1922, al igual que uno de sus hijos.
El asalto fue en momentos en que Olivorio celebraba los oficios de su culto, ya con sus mochilas listas para cambiar de sitio el campamento. En los disparos cruzados resultaron muertos Olivorio, su hijo, Eleuterio Mateo, y los veganos denominados Máquina y Pañero, según informes.
Masacre de Palma Sola
Pero la doctrina Olivorista siguió latente a pesar de la muerte de Papá Liborio, especialmente en ciertas poblaciones del sur. En diciembre de 1962 fue la causa de la masacre de Palma Sola, donde los mellizos Ventura tenían una comunidad que seguía esa corriente.
Esta tragedia es considerada como la mayor matanza ocurrida en la historia dominicana. El 28 de diciembre de 1962 un paraje de Las Matas de Farfán se convirtió en un rio de sangre.
Según los historiadores, este genocidio fue iniciado por el Gobierno del Consejo de Estado, que encabezaba Rafael F. Bonelly, quien gobernó hasta el 27 de febrero de 1963.

La matanza de Palma Sola creó un ambiente de confusión en el país, y se vinculó el hecho a un plan de grupos de derecha que trataban de impedir la llegada al poder del presidente electo Juan Bosch.
En la matanza de Palma Sola se calcula que murieron entre 1,500 y 2,000 personas de diferentes edades. Los datos son muy confusos, debido a que los fallecidos fueron enterrados en fosas comunes sin contabilizar.
Homenajes a Liborio
El mesías de San Juan permanece latente en la cultura dominicana. Este personaje ha sido resaltado en canciones como “Liborio”, interpretada por el fallecido cantautor Luis «El Terror» Días.
En este tema narra lo precavido, sus milagros y lo bondadoso que era Liborio.
En 2021 la historia de Liborio también llegó al cine, de la mano de Nino Martínez, director dominicano que describe a esta figura como un personaje que es una mezcla entre Cristo, el Che y Bob Marley.

Martínez presentó por primera vez la película “Liborio” en el Festival de Cine de Sevilla, (sur), en su sección ‘Nuevas olas’. Afirma que sacó adelante un proyecto del que le atrajo “la complejidad del personaje, la cantidad de claroscuros que presenta la historia, la vida de alguien lleno de contrastes”.
Este film resultó doblemente galardonado en el Festival de cine de Lima, evento que promueve lo mejor y más reciente del cine latinoamericano.








