Bogotá, Colombia.– El presidente Abelardo de la Espriella cumple este lunes su primer mes al frente de Colombia, marcado por una intensa agenda que ha estado dominada por la respuesta al terremoto del pasado 10 de agosto, el conflicto armado y una política de seguridad basada en lo que el mandatario ha definido como una “mano de hierro”.
De la Espriella asumió la Presidencia con un discurso caracterizado por el énfasis en la seguridad, una fuerte presencia de símbolos religiosos y una comunicación política centralizada. Sin embargo, pocos días después de su investidura tuvo que concentrar sus esfuerzos en atender las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país y dejó al menos 331 personas muertas y 4.519 heridas.
Durante los primeros días de la emergencia, el mandatario recorrió varias de las zonas más afectadas, sostuvo reuniones con autoridades locales y gestionó apoyo de empresarios y gobiernos extranjeros para las labores de rescate y la reconstrucción. Entre los recursos comprometidos figura una ayuda de 26,5 millones de dólares por parte de Estados Unidos.
El manejo de la emergencia también generó críticas. De la Espriella fue cuestionado después de lanzar balones con propaganda de su partido entre damnificados en Buenaventura y por supuestamente aplicar criterios ideológicos a algunas ofertas de ayuda internacional. A casi un mes del terremoto, el Gobierno enfrenta ahora el reto de convertir las promesas iniciales en acciones concretas de reconstrucción.
Las cifras oficiales reflejan la magnitud de los daños: unas 36.336 viviendas quedaron destruidas y otras 201.010 resultaron afectadas. Además, fueron reportados daños en cientos de centros de salud, miles de centros educativos, vías, aeropuertos, acueductos y puentes. La recuperación de estas zonas será uno de los principales desafíos para el Gobierno colombiano en los próximos meses.

Con la emergencia inicial bajo mayor control, De la Espriella ha concentrado su atención en el conflicto armado y en la lucha contra las organizaciones criminales. El Gobierno prepara una lista de grupos considerados terroristas que permitiría al Ejecutivo disponer de mayores recursos y actuar con mayor rapidez contra las estructuras armadas.
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El presidente aseguró que durante su primer mes las Fuerzas Armadas han detenido a nueve integrantes de organizaciones criminales y han abatido a cerca de 40 personas señaladas como miembros de grupos armados. También informó sobre la incautación de 49.379 kilos de drogas, 1.485 armas de fuego y la erradicación de 1.321 hectáreas de cultivos de coca.
La política de seguridad, sin embargo, también ha provocado controversias. Al menos seis menores han muerto en bombardeos contra campamentos de grupos guerrilleros, según datos citados del Instituto de Medicina Legal. El Gobierno ha defendido sus operaciones y anunció que apelará decisiones judiciales relacionadas con el uso de estas acciones cuando exista sospecha de presencia de menores.
En el plano internacional, De la Espriella ha fortalecido los vínculos con Estados Unidos. Colombia suscribió un acuerdo de seguridad que contempla 1.000 millones de dólares en asistencia y se prevé que el mandatario se reúna este martes en Barranquilla con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para abordar temas de seguridad, narcotráfico, reconstrucción y relaciones comerciales.
El Gobierno colombiano también ha dado un giro en su relación con Israel, luego de que la administración anterior de Gustavo Petro rompiera relaciones diplomáticas con ese país por la guerra en Gaza. Durante este primer mes, De la Espriella ha buscado marcar una diferencia en política exterior y acercarse a Washington y Tel Aviv.
A un mes de asumir la Presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella enfrenta así un escenario complejo: reconstruir las zonas devastadas por el terremoto, contener a los grupos armados, responder a las críticas por sus políticas de seguridad y consolidar sus nuevas alianzas internacionales. El manejo de estos desafíos marcará la percepción de su Gobierno en los próximos meses.



