Guadalajara, México.- Cerca de un millar de personas participaron en el denominado “Agua KK Fest” para denunciar la presencia de agua contaminada en Guadalajara y exigir a las autoridades una alerta sanitaria ante los riesgos que, aseguran, enfrentan numerosas comunidades de la zona metropolitana.
Con disfraces, piñatas y carteles alusivos a heces, organizaciones ciudadanas ocuparon una de las principales plazas de la ciudad para llamar la atención sobre la calidad del agua que llega a los hogares. Los manifestantes denuncian la presencia de residuos fecales y metales pesados como plomo, mercurio y aluminio.
La protesta estuvo acompañada de reclamos para identificar y detener las fuentes de contaminación, además de implementar un plan de emergencia que garantice agua en condiciones adecuadas para el consumo y las actividades cotidianas.
De acuerdo con los organizadores, al menos 100 colonias reciben agua turbia, con olores desagradables y problemas de tratamiento, situación que ha obligado a numerosas familias a buscar alternativas para realizar actividades tan básicas como cocinar, bañarse o lavar utensilios.
Vecinos denuncian agua contaminada en Guadalajara
Las organizaciones vecinales aseguran que los problemas con la calidad del agua comenzaron hace aproximadamente dos años, aunque la situación se habría agravado desde marzo de 2026.
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En algunas comunidades, según las denuncias recogidas durante la manifestación, el líquido llega a las viviendas con tonalidades negras o marrones, presenta sedimentos y desprende olores que los residentes describen como similares a materia en descomposición u óxido.
Para mostrar la magnitud del problema, los participantes instalaron una especie de “museo” de muestras de agua, compuesto por recipientes recolectados en cerca de 90 colonias y que presentaban diferentes niveles de turbiedad y contaminación.

El reclamo central de los manifestantes fue que las autoridades reconozcan formalmente las posibles consecuencias sanitarias y adopten medidas para garantizar agua limpia.
María González Valencia, integrante del comité organizador, defendió durante la actividad que el acceso al agua constituye un derecho humano y reclamó una respuesta inmediata frente a las denuncias realizadas por las comunidades.
Familias recurren a garrafones para actividades básicas
La problemática del agua contaminada en Guadalajara ha tenido también consecuencias económicas para las familias.
Ante las dudas sobre la calidad del suministro, residentes aseguran que han tenido que comprar garrafones de agua purificada no solo para beber, sino también para cocinar, asearse y lavar utensilios.
Otros hogares han invertido en filtros para intentar reducir la turbiedad del agua que reciben, generando gastos adicionales para las familias afectadas.
En julio, la Secretaría de Salud de Jalisco reconoció problemas de contaminación y recomendó a la población afectada no ingerir el agua ni utilizarla para cocinar o lavarse los dientes.

El Gobierno estatal puso en marcha además un plan de emergencia que contempla la distribución de bidones de agua y filtros entre ciudadanos afectados.
Sin embargo, los participantes del “Agua KK Fest” consideran que las acciones adoptadas hasta ahora no resuelven el origen del problema y reclaman soluciones estructurales.
Durante la movilización también se expresó rechazo a una eventual privatización de servicios del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA). Los manifestantes sostienen que la crisis no debe utilizarse para trasladar funciones estratégicas a empresas privadas.
Estudios detectan bacterias y metales pesados
La preocupación por el agua contaminada en Guadalajara no se limita a su apariencia, olor o sabor.
El académico de la Universidad de Guadalajara Arturo Gleason explicó a EFE que estudios realizados por organismos estatales y científicos detectaron en unas 200 muestras presencia de materia fecal y bacterias asociadas a un incremento de enfermedades digestivas.
Los análisis también han generado preocupación por la presencia de metales pesados, debido a los posibles efectos que una exposición prolongada puede tener sobre la salud.
Precisamente por esos riesgos, uno de los principales reclamos de los participantes es la emisión de una alerta sanitaria que permita establecer medidas específicas para proteger a las comunidades mientras se determina y corrige el origen de la contaminación.

El “Agua KK Fest” combinó la protesta con actividades educativas. Durante la jornada se desarrollaron talleres para enseñar métodos de cloración, construcción de filtros caseros, captación de agua de lluvia y otras alternativas destinadas a disminuir los riesgos en los hogares.
La protesta recurrió deliberadamente al humor y a elementos llamativos para visibilizar un problema que los participantes consideran grave. Los disfraces, piñatas y representaciones relacionadas con las heces contrastaron con una demanda centrada en la salud y el acceso a servicios básicos.
Para las familias afectadas, la exigencia es que el agua que reciben directamente en sus viviendas pueda utilizarse sin temor y sin obligarlas a destinar parte de sus ingresos a comprar agua purificada para cubrir necesidades cotidianas.
Mientras las autoridades desarrollan acciones para enfrentar la situación, los ciudadanos que participaron en el “Agua KK Fest” mantienen su exigencia de una respuesta integral frente al agua contaminada en Guadalajara, así como medidas que permitan identificar las fuentes de contaminación y garantizar un suministro seguro.




