La Habana.– El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció que el diálogo con Estados Unidos se encuentra “estancado” y aseguró que, pese a la disposición de su Gobierno para mantener conversaciones, todavía no existe una agenda definida que permita avanzar en las negociaciones entre ambos países.
El mandatario sostuvo que se han producido contactos entre las partes, pero estos no han derivado hasta ahora en avances concretos.
“Bajo la opresión no puede haber diálogo”, manifestó Díaz-Canel, quien además rechazó que Cuba se encuentre “al borde del colapso”, aunque reconoció la compleja situación económica y social que atraviesa la isla.
El gobernante cubano hizo referencia a recientes declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sobre las medidas de presión contra Cuba y cuestionó las políticas impulsadas por la Administración del presidente Donald Trump.
Crisis económica golpea a Cuba
La falta de avances entre La Habana y Washington se produce en momentos en que Cuba enfrenta una profunda crisis económica.
De acuerdo con las estimaciones citadas, la economía cubana se contrajo más de un 15 % entre 2020 y 2025, mientras las restricciones petroleras y las sanciones estadounidenses contra sectores estratégicos han incrementado las dificultades económicas.
La población enfrenta prolongados apagones, problemas en el transporte público y limitaciones en los servicios hospitalarios, además del incremento de los precios de alimentos y medicamentos, especialmente en los mercados informales.
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Díaz-Canel reconoció que el país atraviesa una situación “sumamente compleja” y “de sufrimiento”, aunque destacó lo que calificó como capacidad de resistencia y creatividad de la población cubana frente a las dificultades.
Rechaza una “restauración capitalista”
El presidente cubano también se refirió al paquete de 176 reformas económicas aprobado en junio con el objetivo de liberalizar y descentralizar determinados ámbitos de la economía.
Según los datos ofrecidos, un 76.1 % de esas medidas ya cuenta con respaldo jurídico.
Díaz-Canel rechazó que las modificaciones representen un giro hacia el capitalismo y aseguró que el Gobierno mantendrá el modelo socialista.
“No habrá restauración capitalista”, afirmó el mandatario, quien sostuvo que Cuba continúa en un “proceso de construcción socialista”.
Asimismo, explicó que las medidas económicas son resultado de discusiones desarrolladas durante más de una década y defendió su implementación como parte de la respuesta del Gobierno ante las dificultades que enfrenta el país.
Las declaraciones se producen mientras permanecen sin definición nuevos pasos para retomar las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos, en medio de las tensiones políticas y económicas que continúan marcando las relaciones bilaterales.




