Puerto Príncipe, Haití.– La angustia y el miedo continúan apoderándose de los habitantes de Kenscoff, en las montañas próximas a Puerto Príncipe, después de la masacre ejecutada por bandas armadas ocurrido entre la noche del domingo 23 y la madrugada del lunes 24 de agosto, que dejó decenas de muertos, heridos, viviendas incendiadas y familias separadas por secuestros.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha situado el balance en al menos 47 muertos y más de 50 secuestrados, convirtiendo el episodio en uno de los mayores secuestros colectivos registrados recientemente en Haití. Entre las víctimas mortales se encuentran al menos cinco niños.
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Detrás de las cifras por la masacre se multiplican las historias de familias que todavía desconocen el paradero de sus seres queridos. De acuerdo con un testimonio recogido por Radio Francia Internacional (RFI), un joven de 19 años aseguró ser el único integrante de su hogar que logró escapar cuando los hombres armados irrumpieron en la zona.

“Soy el único que ha tenido la suerte de salvarse”
El joven relató que su madre, hermanas y hermanos fueron secuestrados durante el ataque y que un total de nueve integrantes de su familia se encontraban en la vivienda cuando comenzó la incursión.
“En mi familia, soy el único que ha tenido la suerte de salvarse”, expresó el sobreviviente a RFI, mientras permanece a la espera de información sobre el destino de sus familiares.
El drama no termina con la desaparición de sus seres queridos. Según su testimonio, perdió también sus pertenencias y documentos personales cuando las llamas destruyeron propiedades durante el ataque, poniendo incluso en riesgo la continuidad de sus estudios.
El joven pidió la intervención de las autoridades para poder recuperar su documentación académica y continuar su formación, pero principalmente para conseguir la liberación de sus familiares.
Su historia refleja la incertidumbre que viven numerosas familias de Kenscoff. Otros sobrevivientes también han denunciado que desconocen dónde se encuentran sus parientes secuestrados y si todavía permanecen con vida. Un adolescente de 17 años entrevistado por Associated Press expresó igualmente temor por la vida de familiares capturados y aseguró que los secuestradores todavía no habían comunicado qué exigían.
Masacre dejó 47 muertos y más de 50 secuestrados
La incursión armada comenzó la noche del domingo en Kenscoff, una localidad que durante años fue considerada relativamente tranquila, pero que desde 2025 ha sufrido ataques recurrentes de grupos criminales que buscan ampliar su territorio más allá de Puerto Príncipe.
La violencia alcanzó también un complejo religioso utilizado como refugio. El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó el ataque y señaló que 22 de las víctimas habrían sido ejecutadas dentro de un recinto religioso donde habían buscado protección.
El alcalde de Kenscoff, Jean Massillon, informó además que miembros de la coalición de bandas Viv Ansanm incendiaron unas 25 viviendas. Las autoridades advirtieron posteriormente que hombres armados continuaban desplazándose por áreas periféricas de la comuna.
Kenscoff enfrenta una creciente amenaza de las bandas
Los ataques contra Kenscoff han aumentado desde enero de 2025, cuando la zona sufrió una de sus primeras grandes incursiones. La ofensiva de agosto, sin embargo, figura entre las más graves registradas hasta ahora.
La situación forma parte de una crisis de seguridad mucho más amplia. La violencia de las bandas ha provocado el desplazamiento interno de alrededor de 1.5 millones de personas en Haití, mientras los grupos armados mantienen una fuerte presencia en Puerto Príncipe y han extendido sus operaciones hacia otras regiones.
La Policía Nacional haitiana desplegó unidades especiales en Kenscoff después de la masacre, mientras las familias afectadas continúan esperando noticias sobre los secuestrados y reclaman una respuesta que permita recuperar la seguridad en una comunidad marcada por el miedo, las pérdidas humanas y la incertidumbre.





