La tormenta tropical Lala se convierte en un huracán y avanza hacia Hawái

EFE
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La tormenta tropical Lala se convierte en un huracán y avanza hacia Hawái

Miami (EE.UU.).- La tormenta tropical Lala se convirtió este sábado en un huracán de categoría 1, el tercero de la temporada en el Pacífico, y se dirige hacia Hawái con vientos máximos sostenidos de hasta 120 kilómetros por hora.

El huracán se halla a menos de 120 kilómetros del sureste del punto de tierra más meridional del archipiélago y avanza a 15 kilómetros por hora, según el último boletín del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.

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El organismo pronostica que pase muy cerca de la isla principal de Hawái, lo que convertiría a Lala en el primer huracán en tocar tierra en el archipiélago desde 1992.

Advertencias en vigor y zonas en riesgo

El NHC emitió una advertencia de huracán para el Condado de Hawái (Isla Grande) y una vigilancia de tormenta tropical para el Condado de Maui, que incluye las islas de Maui, Lanai, Molokai y Kahoolawe, informó The Associated Press.

La Agencia de Manejo de Emergencias de Hawái (HIEMA) detalla una secuencia de avance isla por isla: los impactos sobre la Isla Grande comenzarían la noche del viernes; el sábado por la mañana alcanzarían Maui Nui; por la tarde y noche llegarían a Oʻahu, y el sábado por la noche afectarían a Kauaʻi. Los efectos de lluvia, viento y oleaje podrían extenderse hasta el domingo en todo el archipiélago.

Oʻahu no está bajo vigilancia de huracán ni de tormenta tropical al cierre de esta edición, pero la Oficina del Alcalde de Honolulú advierte que “las condiciones peligrosas pueden extenderse muy lejos del centro de un ciclón tropical”.

Lluvias históricas y riesgo de inundaciones mortales

Las cifras de precipitación proyectadas son las que más preocupan a los meteorólogos. El NHC estima acumulados de entre 8 y 12 pulgadas (20 a 30 centímetros) en Maui y la Isla Grande, con picos locales de hasta 25 pulgadas (casi 64 centímetros) en zonas montañosas de la Isla Grande. Ese volumen de agua puede desencadenar inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra con riesgo para la vida, según el centro de pronósticos.

HIEMA suma a ese panorama una marejada de hasta 3 pies (poco menos de un metro) en costas con exposición sur, junto con vientos destructivos superiores a 74 mph (119 km/h) en algunas áreas y corrientes de resaca peligrosas en todo el estado.

Antes de que llegue la humedad tropical, el viernes se esperan vientos fuertes con condiciones secas que elevan el riesgo de incendios forestales. La Oficina del Alcalde de Honolulú pide a los residentes evitar cualquier actividad que pueda generar chispas y reportar de inmediato cualquier indicio de fuego o humo.

Operaciones de emergencia en Honolulú

La Ciudad y Condado de Honolulú activó su Centro de Operaciones de Emergencia (EOC) y el Centro de Operaciones Conjuntas de la Policía de Honolulú (JOC) a partir de las 7 a.m. del viernes. Ambas instalaciones reúnen a departamentos municipales, agencias de primera respuesta y personal de manejo de emergencias para coordinar el despliegue de recursos durante la tormenta.

El alcalde Rick Blangiardi instó a los residentes a no esperar la emisión de una alerta formal: “Hemos pasado esta semana preparando nuestra ciudad para esta tormenta, y quiero que todos en Oʻahu usen el tiempo que nos queda para asegurarse de estar listos”.

Los Servicios Médicos de Emergencia de Honolulú (EMS) anticipan un aumento en llamadas al 911 durante el fin de semana y piden a la población evitar desplazamientos innecesarios para mantener las vías despejadas para los vehículos de socorro.

El departamento de seguridad oceánica reforzó patrullas en las costas sur y este de Oʻahu, con cobertura extendida hasta las 7:30 p.m.

Qué deben hacer los residentes ahora

HIEMA y la Oficina del Alcalde de Honolulú coinciden en una serie de acciones prioritarias para quienes aún no han actuado:

  • Asegurar muebles de exterior y cualquier objeto suelto que el viento pueda convertir en proyectil.
  • Cubrir ventanas y puertas de vidrio, y sellar ranuras para impedir la entrada de lluvia y viento.
  • Retirar ramas muertas, dañadas o colgantes que puedan caer sobre la vivienda.
  • Limpiar canaletas y desagües para reducir el riesgo de inundación.
  • Elevar objetos de valor sobre el nivel del suelo.
  • Reunir medicamentos, agua, alimentos, radio y baterías de respaldo para varios días.
  • Cargar teléfonos, baterías portátiles y equipos médicos antes de que llegue la tormenta.

Los residentes en zonas propensas a inundaciones, cerca de corrientes de agua o en la línea costera deben monitorear las condiciones de cerca y estar listos para actuar si las autoridades lo indican. Nunca cruce una carretera inundada ni agua en movimiento rápido, advierte HIEMA.

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