Santo Domingo Este.– Residentes y comerciantes de Cancino, Los Trinitarios y zonas aledañas de Santo Domingo Este denuncian un incremento de los asaltos, situación que aseguran mantiene atemorizada a la población y que atribuyen, entre otros factores, a la falta de patrullaje policial constante.
Los comunitarios aseguran que los hechos delictivos ocurren tanto durante el día como en horas de la noche y afectan a transeúntes, bancas de apuestas, colmados y trabajadores que salen de sus hogares durante las primeras horas de la mañana.
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“La inseguridad es muy grande. Ya después de las nueve o diez de la noche no se puede casi transitar, y las personas que se levantan temprano, a las cinco o seis de la mañana, tienen que andar con sumo cuidado”, expresó Jonás, residente de la zona.
El comunitario sostuvo que los asaltos son frecuentes y cuestionó la vigilancia en el sector. Aseguró que, aunque se observa presencia policial en determinados momentos, los delincuentes en su mayoría jóvenes aprovechan precisamente los períodos en los que no hay patrullaje para cometer los hechos.
Víctor Manuel, comerciante de la zona, también calificó la inseguridad como “malísima” y afirmó que se han producido atracos incluso a plena luz del día. Relató que recientemente un hombre fue despojado de sus pertenencias y que una banca de apuestas también fue blanco de delincuentes.
“Uno no puede estar inseguro, salir del negocio después de estar trabajando el día entero y que venga alguien y lo atraque”, manifestó al pedir a las autoridades adoptar medidas para enfrentar la situación.
Jonathan, otro de los consultados, reclamó aumentar la presencia de agentes motorizados debido a que, según explicó, muchos de los asaltos son cometidos por individuos que se desplazan en motocicletas. “Tienen que tomar cartas en el asunto y mandar más motorizados”, sostuvo.
La preocupación se extiende hasta Los Molinos, donde Emilio, residente del sector, aseguró que un colmado ha sufrido al menos cuatro asaltos contra sus repartidores durante las últimas semanas. También denunció hechos contra personas que salen temprano hacia sus lugares de trabajo y episodios delictivos en espacios utilizados para la recreación de la comunidad.
Según su testimonio, recientemente varias personas que se encontraban alrededor de una cancha fueron despojadas de sus pertenencias cerca de las nueve de la noche. La situación, afirmó, también ha provocado que algunos negocios limiten los servicios de entrega a domicilio durante la noche por temor a que sus empleados sean asaltados.
Emilio aseguró que el incremento de los hechos es reciente. “No se había visto una ola tan fuerte”, afirmó al reclamar una respuesta más contundente de las autoridades.
Escuela también reclama mayor seguridad
Las denuncias se producen luego de que un maestro de la Escuela Tomás Taveras Mandinga resultara herido durante un asalto cuando se dirigía al plantel, ubicado en Cancino II, próximo a Los Trinitarios. El docente Domingo Batista se encuentra estable y bajo tratamiento tras sufrir una herida superficial en una rodilla.
La directora del centro, Yesenia Concepción Soto, explicó que el caso se suma a otros episodios de inseguridad que han afectado al personal de la escuela. Indicó que empleados de apoyo han sido víctimas de asaltos o intentos de atraco cuando se desplazan hacia el plantel en horas de la mañana.
Además, recordó que al finalizar el pasado año escolar un hombre ingresó en motocicleta al recinto con el pretexto de preguntar por un estudiante y posteriormente arrebató el celular a un docente que se encontraba en la entrada.
Tras el caso más reciente, miembros de la Policía Nacional, la Policía Escolar y Seguridad Educativa acudieron al plantel. De acuerdo con Concepción Soto, las autoridades se comprometieron a reforzar el patrullaje durante las mañanas y las tardes.
Sin embargo, tanto la comunidad educativa como residentes y comerciantes reclaman que la vigilancia sea permanente y que se incremente la presencia policial ante una ola de asaltos que, aseguran, ha alterado la tranquilidad en estos sectores de Santo Domingo Este.





