Llaman a evitar especulaciones y esperar las explicaciones oficiales sobre los motivos que llevaron a la expulsión
Santo Domingo.– La decisión del Gobierno dominicano de ordenar la salida de nueve miembros de la Embajada de Cuba ha generado reacciones de diversos sectores, mientras la Cancillería mantiene bajo reserva las razones específicas que motivaron la medida.
Legisladores consultados defendieron el derecho de República Dominicana, como Estado soberano, a adoptar decisiones para preservar la seguridad nacional, aunque consideran que el Gobierno deberá ofrecer explicaciones en su momento.
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Al respecto, el presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Cámara de Diputados, Ignacio Aracena, manifestó su respaldo a la posición asumida por el Gobierno y recordó que las actuaciones diplomáticas están sujetas a acuerdos internacionales.
“Nosotros respetamos la posición de la Cancillería, órgano rector de manejar la política internacional de la República Dominicana”, indicó.
Aracena sostuvo que el Gobierno “tiene el derecho de asumir las posiciones que tenga que asumir para preservar la soberanía nacional” y enfatizó que la decisión no afecta a toda la representación diplomática de Cuba.
“No fue la delegación completa que se expulsó, son algunos miembros de la delegación”, precisó el legislador, quien planteó la posibilidad de que los funcionarios afectados no estuvieran cumpliendo las normas establecidas por República Dominicana.
El diputado Elías Wessin Chávez sostuvo que una medida de esta magnitud debe estar sustentada en razones que, hasta el momento, las autoridades han decidido no divulgar.
“Nosotros somos una nación soberana y una de las obligaciones que tiene un presidente y un gobierno es proteger la integridad y la seguridad nacional. Se supone que una medida de esta naturaleza y de esta envergadura tiene sus razones”, expresó.
En ese sentido, el diputado Elías Wessin Chávez consideró prudente evitar especulaciones mientras no exista una versión más amplia de las autoridades y señaló que República Dominicana tiene derecho a ordenar la salida de extranjeros cuando entienda que existen situaciones que comprometen su ordenamiento o seguridad.
“Entiendo que de encontrarse una situación anómala, como parece ser, creo que se está actuando correctamente”, manifestó.
Al ser cuestionado sobre si el Gobierno debe explicar al país las causas de la decisión, respondió que “en su momento deberá darla”, al considerar que las autoridades necesitan procesar el incidente antes de ofrecer mayores detalles.
Asimismo, el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños Guzmán, también señaló que ordenar la salida de integrantes de una misión diplomática constituye una potestad del Estado dominicano.
“A fin de cuentas, el jefe de la política exterior es el presidente de la República. Habrá que ver cuáles son las razones que la sociedad desconoce. Por alguna razón habrá”, expresó.
Castaños Guzmán explicó que este tipo de situaciones se producen en las relaciones internacionales cuando un Estado considera que miembros de un cuerpo diplomático podrían no estar cumpliendo adecuadamente sus funciones.
Advirtió, sin embargo, que decisiones de esta naturaleza pueden tener consecuencias en las relaciones entre los países involucrados, por lo que entiende necesario esperar las explicaciones oficiales.
Se recuerda que el Gobierno dominicano todavía no ha revelado públicamente las causas concretas que motivaron la salida de los nueve miembros de la misión cubana, manteniendo abierta la expectativa sobre una eventual explicación oficial.
En tanto, los miembros notificados deberán abandonar el país junto con sus familiares en un plazo de 7 días.
Contexto de la situación entre República Dominicana y Cuba
La relación entre República Dominicana y Cuba tiene una trayectoria de más de un siglo. Ambos países establecieron formalmente relaciones diplomáticas en 1902, aunque atravesaron períodos de interrupción durante el siglo XX. Los vínculos fueron restablecidos de manera definitiva en 1998, dando paso a una etapa de cooperación y acercamiento bilateral.
Desde entonces, ambos países han mantenido acuerdos en áreas como migración, asuntos consulares, educación, ciencia, cultura y transporte. Entre estos instrumentos figura un Memorando Migratorio firmado en 2014, que permanece vigente, además de otros convenios de cooperación bilateral.
Sin embargo, durante 2026 se han producido señales de un mayor distanciamiento político entre Santo Domingo y La Habana. El episodio más reciente ocurrió este jueves, cuando el Gobierno dominicano solicitó formalmente la salida de nueve funcionarios de la Embajada de Cuba y sus familiares, unas 21 personas en total, con un plazo que vence el 16 de agosto. Las autoridades dominicanas no hicieron públicos los motivos específicos de la decisión.
La medida fue sustentada en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que permite al Estado receptor declarar persona non grata a un integrante de una misión diplomática sin estar obligado a explicar las razones de su decisión al Estado que envió al funcionario.
El Gobierno cubano rechazó la decisión y cuestionó las razones de la expulsión, mientras desde La Habana se ha interpretado la medida como parte de una mayor presión estadounidense sobre Cuba.
El episodio se produce después de otras señales de enfriamiento en la relación bilateral, entre ellas las posiciones públicas asumidas por el Gobierno dominicano sobre la situación política cubana y su decisión de excluir a Cuba de la X Cumbre de las Américas, celebrada en República Dominicana en 2025.
Pese a la tensión, la expulsión de funcionarios diplomáticos no equivale automáticamente a una ruptura de las relaciones diplomáticas. República Dominicana y Cuba mantienen vínculos oficiales y una serie de acuerdos bilaterales que forman parte de una relación construida durante décadas.


