SAN PEDRO DE MACORÍS.– Dirigentes magisteriales, padres y comunitarios del municipio Ramón Santana denunciaron las precarias condiciones de dos escuelas educativos cuyos trabajos de intervención llevan años sin concluir, situación que, según advirtieron, afecta el desarrollo de la docencia y pone en riesgo la seguridad de los estudiantes.
Las denuncias corresponden a la Escuela Primaria Batey Jaguar y al Centro Educativo María Hernández, ubicado en El Soco, donde representantes de las comunidades reclamaron al Ministerio de Educación y al Gobierno agilizar las obras pendientes.
Raúl Pula, coordinador de la Fuerza Magisterial en Ramón Santana y presidente de la seccional de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), encabezó un recorrido por ambos planteles para mostrar las condiciones de las infraestructuras y exigir una solución.
Comunidad de El Soco reclama entrega de escuela
La escuelas María Hernández, padres y comunitarios aseguraron que llevan años esperando la entrega del plantel, pese a que la edificación se encuentra prácticamente terminada.
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Explicaron que el año escolar tuvo que comenzar en la antigua escuela, donde existe sobrepoblación estudiantil, mientras continúan a la espera de que las autoridades habiliten definitivamente las nuevas instalaciones.
“Ya nosotros no aguantamos más, estamos hartos. Son años esperando que nos entreguen nuestra escuela”, expresó una de las comunitarias, quien advirtió que intensificarán sus reclamos si no reciben una respuesta.
Los residentes también denunciaron las malas condiciones de las escuelas y vías de acceso al nuevo centro, principalmente cuando llueve, debido a la acumulación de agua y lodo.
Afirmaron que no consideran adecuado trasladar a los estudiantes hasta que sean acondicionados los accesos y el área perimetral del plantel.
“Nosotros queremos las calles y si no arreglan la calle nos tiraremos a la calle. Queremos la calle, queremos la calle”, manifestó otra comunitaria.
Advierten sobre riesgos en Batey Jaguar
La situación denunciada es más crítica en la Escuela Primaria Batey Jaguar, donde padres y dirigentes magisteriales mostraron aulas sin puertas ni ventanas, pisos deteriorados, trabajos de plomería inconclusos, zanjas y hoyos abiertos, varillas expuestas y materiales de construcción dispersos en zonas por donde deben desplazarse los estudiantes.
Durante el recorrido también mostraron un portón colocado de manera precaria y sostenido sobre blocks, así como un hoyo séptico sin terminar en las Durante el recorrido también mostraron un portón colocado de manera precaria y sostenido sobre blocks, así como un hoyo séptico sin terminar en las y otras estructuras inconclusas que, según denunciaron, representan un riesgo para la integridad física de los niños.
y otras estructuras inconclusas que, según denunciaron, representan un riesgo para la integridad física de los niños.
Pula explicó que la Escuela Primaria Batey Jaguar se encuentra intervenida desde 2013 y que, pese al tiempo transcurrido, los trabajos todavía no han sido concluidos. Agregó que las condiciones actuales han impedido el inicio regular de la docencia durante el presente año escolar.
Yaneri Reyes, madre de un estudiante, aseguró que la ausencia de escuelas puertas y ventanas deja a los niños expuestos al agua cuando llueve y directamente al sol, situación que, afirmó, dificulta el proceso de enseñanza y aprendizaje.
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De su lado, Amarilis Hernández, presidenta de la Asociación de Padres, Madres, Tutores y Amigos de la Escuela (APMAE), calificó la situación como “caótica” y pidió una intervención urgente de las autoridades para garantizar condiciones adecuadas y seguras para los estudiantes.
Los representantes magisteriales, padres y comunitarios insistieron en que las autoridades concluyan las obras pendientes y habiliten ambos centros, a fin de que los estudiantes puedan recibir clase en las escuelas en instalaciones adecuadas y sin exponerse a los riesgos denunciados.




