Santiago.- El presidente del Consejo para el Desarrollo Estratégico de Santiago (CDES), Ricardo Fondeur Victoria, rechazó las críticas de legisladores y dirigentes de oposición contra las obras que ejecuta el Gobierno en la ciudad y afirmó que los principales proyectos no surgieron de decisiones improvisadas, sino de una planificación estratégica acumulada durante años.
“La mayoría de las obras que se han estado realizando han estado en agenda por años”, sentenció Fondeur, al defender las inversiones que actualmente transforman distintos puntos de Santiago.
El dirigente empresarial sostuvo que la ciudad dispone de una agenda de grandes proyectos que considera indispensables para enfrentar su crecimiento, entre ellos inversiones en agua, un área que, según explicó, históricamente no ha recibido la misma atención porque gran parte de las infraestructuras quedan ocultas bajo tierra.
Fondeur destacó que actualmente se han producido inversiones importantes en ese renglón, pero advirtió que Santiago todavía tiene una deuda de obras necesarias que debe ser atendida.
Recomendamos leer:Fondeur advierte: sin estudios ambientales no hay discusión sobre minería en Santiago
“Tenemos esa agenda inmensa de obras que queremos, que necesitamos y que le conviene a la ciudad”, afirmó.
Sus declaraciones se producen en medio de cuestionamientos de legisladores y líderes opositores, quienes sostienen que algunas de las obras impulsadas por el Gobierno no fueron reclamadas por la población, poniendo como ejemplo el Teleférico de Santiago.
Frente a esas posiciones, Fondeur planteó que el debate debe ir más allá de las diferencias políticas y concentrarse en determinar qué necesita realmente la ciudad, cuánto cuesta y qué beneficios produce para la población.
“Vamos a estar de cerca monitoreando y dando seguimiento para que se hagan y se hagan por la calidad de vida y la necesidad que tiene” Santiago, manifestó.
El presidente del CDES insistió en que las inversiones públicas deben ejecutarse con criterios de eficiencia, calidad y planificación, procurando que cada peso invertido produzca resultados concretos para los ciudadanos.
“Necesitamos mejorar esa posición con calidad, con la menor inversión posible y que tenga un buen resultado para la ciudadanía que lo necesita y para el desarrollo que estamos teniendo aquí en Santiago”, enfatizó.
Fondeur dejó así planteada la posición del sector estratégico empresarial de Santiago: la discusión no debe ser si una obra fue concebida por uno u otro Gobierno, sino si responde a una necesidad real de la ciudad y si su ejecución garantiza resultados para sus habitantes.



