Santo Domingo.- La Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia se encuentra bajo atención luego de que fuera denunciada la muerte de al menos 30 neonatos durante los meses de julio y agosto, así como la presencia de bacterias en distintas áreas del centro hospitalario.
De acuerdo con la denuncia, otros recién nacidos permanecerían infectados por diferentes microorganismos, entre ellos Pseudomonas, Klebsiella y Serratia, lo que ha generado preocupación por las condiciones de higiene y bioseguridad en áreas donde son atendidos pacientes especialmente vulnerables.
Te puede interesar: Fiscalía de Ecuador inicia investigación por muerte de doce neonatos en hospital público
Los señalamientos se producen en momentos en que el Servicio Nacional de Salud (SNS) inició un recorrido por las principales maternidades del país para reforzar las medidas destinadas a reducir la mortalidad materno-infantil evitable. El recorrido comenzó precisamente en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, donde el director ejecutivo del SNS, Julio Landrón, llamó al personal a cumplir estrictamente los protocolos de atención.
Denuncian presencia de patógenos en varias áreas
Según las informaciones divulgadas, los reportes de contaminación en la Maternidad abarcarían diferentes espacios del centro asistencial, entre ellos la entrada del pozo de la nueva cisterna, los bloques quirúrgicos ubicados en el tercer y cuarto piso, la sala de perinatología y el área de cuidados intensivos.
La denuncia señala además resultados positivos a Klebsiella y Serratia asociados a 21 recién nacidos, mientras otros 12 neonatos permanecerían infectados.
Estas afirmaciones no establecen por sí mismas que las bacterias hayan sido la causa de las muertes reportadas. Para determinar si existe una relación entre los fallecimientos y posibles infecciones asociadas a la atención sanitaria se requiere una investigación epidemiológica y clínica que establezca las causas de cada caso.
La preocupación se concentra especialmente en las áreas neonatales, debido a que los recién nacidos, particularmente los prematuros o aquellos con condiciones médicas complejas, pueden presentar mayor vulnerabilidad frente a determinadas infecciones.
SNS refuerza vigilancia en la Maternidad
El escenario coincide con la visita realizada por el director del Servicio Nacional de Salud a la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia. Durante el recorrido, Landrón conversó con médicos residentes, especialistas, pediatras, personal de enfermería y otros colaboradores para reforzar el compromiso con la atención segura de madres y recién nacidos.
El funcionario declaró que existe tolerancia cero frente a la mortalidad materno-infantil evitable y pidió aplicar de manera rigurosa los protocolos establecidos para la atención durante el embarazo, el parto, el puerperio y el período neonatal.
De acuerdo con información difundida por el SNS, durante su recorrido también se dispuso fortalecer los controles de higiene y bioseguridad, incluyendo la vigilancia de cultivos, la supervisión de los procesos relacionados con la esterilización del agua, la limpieza y la desinfección de las áreas hospitalarias.
Antecedentes de vigilancia neonatal
La Maternidad cuenta con programas dirigidos a la atención de recién nacidos y al control de infecciones asociadas a los servicios de salud. Documentos oficiales del Servicio Regional de Salud Ozama señalan que personal médico, de enfermería y mantenimiento ha recibido capacitación en control de infecciones, mientras que en la Maternidad La Altagracia funciona una central de mezclas para la preparación estéril de antibióticos destinados a recién nacidos.
Además, datos oficiales del Sistema de Monitoreo de la Administración Pública (SISMAP Salud) muestran que la Maternidad registró en 2024 un total de 7,717 nacidos vivos y 150 muertes neonatales, para una tasa de 19.44 por cada 1,000 nacidos vivos. Estas cifras corresponden al período de 2024 y no deben confundirse con la denuncia correspondiente a julio y agosto de 2026.
También reportan situación en hospital de Azua
La preocupación por posibles problemas de contaminación no se limita a la capital. Según la denuncia, también se detectaron niveles considerados no aptos de Escherichia coli y Pseudomonas en áreas de pediatría, cocina y hemodiálisis del Hospital Regional de Taiwán 19 de Marzo, en la provincia de Azua.
Estos señalamientos plantean la necesidad de verificar las condiciones microbiológicas de las instalaciones y determinar si existen fuentes de contaminación que puedan representar riesgos para pacientes, familiares y trabajadores sanitarios.
Las bacterias mencionadas pueden provocar infecciones de diferente gravedad. Pseudomonas, por ejemplo, puede ocasionar infecciones particularmente importantes en personas hospitalizadas o con sistemas inmunitarios comprometidos, mientras que Klebsiella y Serratia también pueden producir infecciones graves en pacientes vulnerables.
Se requiere investigación oficial
Ante las denuncias, resulta fundamental establecer mediante investigaciones oficiales cuáles fueron las causas de los fallecimientos registrados en la Maternidad, si existieron infecciones asociadas a la atención sanitaria y si se produjo algún brote dentro del centro.
También será necesario determinar las medidas adoptadas para controlar cualquier posible fuente de contaminación y garantizar que las áreas críticas cumplan con los protocolos de limpieza, desinfección y bioseguridad.
La Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia es uno de los principales centros de referencia para la atención materna y neonatal del país. El propio hospital se define como un centro especializado dedicado a la salud integral de la mujer y del recién nacido y a la reducción de la morbimortalidad materno-perinatal.
Mientras las autoridades profundizan las verificaciones, la prioridad es garantizar la seguridad de los recién nacidos hospitalizados, esclarecer las denuncias y adoptar, de ser necesario, medidas inmediatas de desinfección y control epidemiológico.
Hasta el momento, las cifras de fallecimientos e infecciones señaladas corresponden a una denuncia y requieren confirmación oficial y una investigación que determine las causas y posibles responsabilidades.





