Santo Domingo, RD. – El periodista Hansel García, a través de su intervención en el programa matutino «Esto No es Radio Show«, denunció este miércoles el insólito robo de 3,000 dólares perpetrado contra un joven médico pasante dentro de un hospital de Luperón, Puerto Plata, un hecho que ha trascendido lo delictivo para convertirse en el epicentro de un encarnizado choque por el poder político de la provincia.
El afectado es el doctor Javier Tavárez Álvarez, de 33 años, quien realiza su pasantía obligatoria desde enero en el Hospital Municipal Pablo Morrobel Jiménez. Según narró García, el dinero robado pertenecía a los abuelos del médico, residentes en Estados Unidos, quienes se lo habían entregado para dar seguimiento a la construcción de su vivienda de retiro en Luperón.
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El contexto del robo en el área de emergencias
Los hechos ocurrieron el día en que el galeno se reintegraba de sus vacaciones. Debido a que el transporte local en el que viajaba —un vehículo de tres ruedas conocido en Puerto Plata como «Margarita»— sufrió una pinchadura de neumático, el doctor llegó tarde al centro de salud (a las 9:40 a.m.) y no pudo pasar al banco a realizar el depósito. Por tal motivo, guardó los 3,000 dólares en su bulto de aseo personal, el cual colocó en la sala de enfermería.
Durante la tarde, tras compartir un helado con las enfermeras Joani Cueto y Ana Indira Mercado Matías, el médico decidió esconder el bulto sobre una vitrina, dentro de una caja de medicamentos. Más tarde, la enfermera Joani le ofreció entregarle una tarjeta de vacunas que tenía en su vehículo, por lo que ambos bajaron al parqueo y conversaron por unos 15 minutos. Al retornar a las 6:30 p.m. a la estación de emergencias, el doctor Tavárez descubrió que su bulto estaba fuera de la caja y el sobre con los dólares había desaparecido.
La principal sospecha recae sobre Ana Indira Mercado Matías, la otra enfermera presente en el área, quien abandonó el hospital a las 6:47 p.m., mucho antes de que concluyera su turno formal de las 8:30 p.m., y sin dar el debido cierre a los pacientes que tenía pendientes. Aunque el Ministerio Público ha iniciado las investigaciones pertinentes, García denunció una alarmante «coincidencia»: las autoridades del hospital entregaron las grabaciones de seguridad, pero alegaron que la cámara del área de emergencias donde ocurrió el robo «no estaba grabando». Asimismo, en el pueblo circulan rumores de que la señalada supuestamente ha estado involucrada en incidentes similares en el pasado y que recientemente saldó un préstamo de un vehículo.
Una guerra política de «primer nivel»
Lo que inició como un caso de robo a lo interno del centro de salud ha desencadenado un enfrentamiento abierto entre facciones del oficialismo en Puerto Plata. Según detalló Hansel García, la dirección del hospital está dividida por cuotas de poder sumamente conflictivas:
- La directora del centro, Liliana Batista Villamán, pertenece a la línea política de la controversial senadora Ginette Bournigal.
- La subdirectora, Giovanni Rivera (quien ha apoyado al médico afectado), responde políticamente a la aguerrida diputada Fiordaliza Estevez.
García describió a Fiordaliza Estevez como una figura sumamente controversial en la provincia, recordando incidentes previos donde «agarró por el cuello a una agente del CUSEP» durante una visita presidencial en septiembre, o cuando supuestamente «desautorizó una prohibición de la Defensa Civil» para una carrera de motocross durante Semana Santa donde fallecieron dos personas.
De acuerdo con el periodista, la directora del hospital alega que la denuncia del robo es en realidad un complot orquestado para destituirla y colocar en su lugar a la subdirectora impulsada por la diputada Estevez.
En palabras de García: «El caso de ese hospital se está convirtiendo en el epicentro del pulso político en Puerto Plata», en un escenario donde ambas figuras femeninas disputan el dominio territorial de cara a las próximas candidaturas senatoriales.
Alerta por represalias contra el médico
La mayor preocupación de García radica en la vulnerabilidad del doctor Tavárez Álvarez, un joven que construyó su carrera trabajando previamente como enfermero en Navarrete. El profesional de la comunicación advirtió que sectores del hospital estarían intentando perjudicar al galeno para silenciar el escándalo:
«Le quieren hacer un truco para sacarlo del hospital […] a ese muchacho hay que garantizarle su trabajo y su carrera».
Ante esta alarmante situación, el periodista hizo un enérgico llamado a Julio Landrón, director del Servicio Nacional de Salud:
«No es justo que él resulte dañado por una lucha política del territorio, como tampoco es correcto que resulte contaminada la salud por un tema político».
García concluyó lamentando que las pugnas partidistas terminen afectando áreas tan sensibles como la salud pública, utilizando a profesionales honestos como simples «daños colaterales».



