Santo Domingo.- Los recientes terremotos registrados en países de la región han vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad sísmica de República Dominicana, ante lo cual ciudadanos consultados expresaron preocupación y dudas sobre si el país está realmente preparado para enfrentar un movimiento telúrico de gran magnitud.
Al ser consultados sobre la capacidad de respuesta de República Dominicana frente a un terremoto como los ocurridos recientemente en Venezuela y Colombia, algunos ciudadanos señalaron las condiciones de las edificaciones, las calles y la supervisión de las construcciones como factores que podrían incrementar los riesgos.
Uno de los entrevistados fue categórico al considerar que el país no está preparado para enfrentar un evento de esa magnitud y cuestionó la forma en que se construyen algunas edificaciones.
“Ya viene un sismo de esos, aquí no queda un edificio parado de eso”, afirmó el ciudadano, quien agregó que muchas construcciones se realizan priorizando los costos económicos por encima de otros aspectos.
En la misma línea, Marlis manifestó preocupación por las condiciones de algunas infraestructuras del país y sostuvo que existen estructuras y calles que, a su juicio, podrían representar un riesgo ante un terremoto.
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“Yo creo que no, porque hay mucha estructura mal, hay muchas calles que están rotas y mucha mala construcción que hacen aquí”, expresó.
La joven dijo además que la posibilidad de que ocurra un terremoto de gran magnitud en territorio dominicano sí le genera preocupación, debido a las consecuencias que podría provocar para la población.
“Claro que nos preocupa, porque vamos a sufrir todos los dominicanos”, manifestó Marlis.
Sin embargo, pese al temor, la ciudadana consideró que República Dominicana podría recuperarse de un desastre de esta naturaleza con apoyo de otras naciones, tomando en cuenta que el país también ha colaborado con otros pueblos en momentos de dificultad.
“Quizás sí, porque quizás otros países nos ayudarán como nosotros hemos ayudado a otros países”, sostuvo.
Otro ciudadano fue todavía más pesimista al valorar las posibilidades del país frente a un terremoto de gran magnitud y aseguró que República Dominicana no estaría preparada para enfrentar sus consecuencias.
“Este país no está preparado para eso”, afirmó, antes de advertir sobre el impacto que podría tener un evento de esta naturaleza.
“Aquí pasa un terremoto y, como está la situación, nos morimos todos”, expresó el entrevistado, quien también reconoció que le preocupa que un movimiento telúrico de gran magnitud pueda ocurrir en el país.
Uno de los testimonios apuntó directamente a la necesidad de fortalecer los mecanismos de regulación y supervisión de las construcciones.
Julio César Rodríguez consideró que parte de la vulnerabilidad está relacionada con el sistema de construcción y con la responsabilidad de las instituciones encargadas de supervisar las obras.
“Todavía están con un sistema obsoleto y no modernizan el sistema de construcción”, sostuvo.
Rodríguez señaló además que el Estado tiene un papel fundamental en la prevención, al considerar necesaria una mayor regulación de las obras que se levantan en el territorio nacional.
“El mismo Estado tiene muchísimas fallas en esa cuestión, porque tiene que regular todas las cosas que se van a hacer con respecto a la construcción del país”, manifestó.
El ciudadano también mencionó a los ayuntamientos y al Ministerio de Obras Públicas como parte de las instituciones que, a su juicio, deben tener una participación activa en la supervisión de las construcciones.
Afirmó que la infraestructura debe ser modernizada tomando en cuenta el riesgo sísmico y cuestionó que, desde su perspectiva, todavía existen deficiencias en la supervisión.
“La construcción no tiene la supervisión como debe ser todavía. Faltan muchísimas cosas”, indicó Rodríguez.
Ante la posibilidad de que ocurra un terremoto de gran magnitud, el ciudadano concluyó con una expresión que resume el temor de parte de los consultados: “Lamentablemente, Dios nos ampare”.
Otros entrevistados, en cambio, apelaron a la fe al ser cuestionados sobre la posibilidad de que un terremoto de gran magnitud impacte al país, señalando que, si se trata de un acontecimiento que debe ocurrir, no tendría sentido vivir bajo una preocupación permanente.
Las preocupaciones de los ciudadanos se producen luego de recientes eventos sísmicos registrados en distintos puntos de la región, que han vuelto a llamar la atención sobre la necesidad de fortalecer la prevención y preparación ante terremotos.



