Mónica Mendoza: “La muerte me trajo un regalo”; transforma múltiples pérdidas en un libro sobre el duelo

Yoan Silverio
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Mónica Mendoza: “La muerte me trajo un regalo”; transforma múltiples pérdidas en un libro sobre el duelo

Santo Domingo.– La periodista, documentalista y grief coach colombiana Mónica Mendoza relató cómo una sucesión de pérdidas personales transformó profundamente su vida y terminó convirtiéndose en el origen de su libro “El arte de no morir de dolor”, una obra centrada en el duelo, la tristeza y la reconstrucción emocional.

Mendoza explicó que su proceso comenzó con la muerte de su prometido, Agustín, cuando ambos se preparaban para casarse. Al día siguiente falleció su suegro y, posteriormente, perdió a la mascota que había adoptado para enfrentar la soledad.

A esas experiencias se sumaron las muertes de sus padres, quienes padecieron demencia. Su madre, diagnosticada con Alzheimer, fue la más reciente en fallecer.

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“Dos años después de la muerte de Agustín me di cuenta de que yo no sabía ni si estaba en depresión, porque no era yo. Estaba tratando de volver a la vida y no sabía cómo”, expresó.

La periodista recordó que durante ese período enfrentó dificultades para dormir, falta de ánimo y un profundo agotamiento físico y emocional.

Aprender a vivir con el dolor

Mendoza explicó que estudiar lo que estaba experimentando le permitió comprender que atravesaba un proceso de duelo y cuestionar la poca preparación que existe para hablar y enfrentar la muerte.

A su juicio, la meta no debe ser borrar por completo el dolor, sino aprender a convivir con él.

“No es que se sane y ya. Sí se puede sanar, pero eso va a seguir contigo toda la vida. Hay días en los que vas a estar muy triste y tienes que rendirle un homenaje a esa tristeza y dejar que salga”, afirmó.

La comunicadora sostiene que reprimir constantemente las emociones puede hacer que el sufrimiento termine manifestándose de manera más intensa.

Por ello, recomienda llorar, recordar, hablar de las pérdidas y reconocer que habrá días difíciles.

“Eso ya te marcó y te cambió la vida para siempre, pero después tienes que seguir viviendo”, indicó.

“¿Qué es lo que quieres de mí?”

Uno de los momentos más difíciles ocurrió cuando murió la mascota que la había acompañado después del fallecimiento de su prometido.

“Cuando se me estaba muriendo en los brazos yo decía: ‘Dios mío, a esta no me la vas a quitar. ¿Entonces tú qué es lo que quieres de mí?’”, recordó.

La periodista explicó que atravesar tantas pérdidas llegó a hacerla cuestionarse sobre el sentido de lo que estaba viviendo.

Con el tiempo, sin embargo, comenzó a transformar esas experiencias en una herramienta para ayudar a otras personas.

El arte de no morir de dolor

De ese proceso nació “El arte de no morir de dolor”.

Mendoza explicó que originalmente pensaba desarrollar una especie de diccionario sobre el duelo, pero desde la editorial HarperCollins le propusieron utilizar su propia historia como eje central de la obra.

El libro recoge las herramientas que utilizó para enfrentar cada pérdida y reconstruir gradualmente su vida personal y profesional.

La obra estará disponible mundialmente el próximo 8 de septiembre.

“Es como que todavía no lo puedo creer. Tanta gente busca ser apadrinada por una de las grandes editoriales del mundo y mira tú lo que la muerte me trajo, que también es un regalo”, expresó.

La periodista presentará formalmente el libro en República Dominicana este viernes 4 de septiembre, durante la charla-taller “El arte de volver a empezar”, junto a la psicóloga clínica Alexandra Ureña.

Pequeñas metas para volver a empezar

Como recomendación para quienes atraviesan una pérdida, Mendoza aconseja no intentar reconstruir toda la vida de inmediato, sino establecer pequeñas metas.

Una de sus prácticas consiste en escribir cada viernes algo por lo cual se siente agradecida. Agustín murió precisamente un viernes y, durante mucho tiempo, ese día estuvo asociado únicamente al dolor.

Con los años logró cambiar esa perspectiva.

“Encontré una forma de agradecer, y era haber conocido un gran amor y haber vivido esa experiencia”, expresó.

También recomienda buscar actividades que aporten propósito, mantenerse conectado con otras personas y permitirse recibir ayuda.

Como parte de su propio proceso, Mendoza trabajó como voluntaria en un hospicio, acompañando a personas durante etapas difíciles de sus vidas.

“Nos reíamos, les cantaba o me empezaban a contar cosas de antes. Eso también me ayudaba a no sentirme tan sola”, recordó.

“Las cosas hay que sacarlas”

Mendoza también exhortó a quienes esconden sus emociones detrás de una imagen de fortaleza a buscar mecanismos para expresarlas.

Hablar con una persona de confianza, recibir acompañamiento profesional, escribir, grabar un audio o incluso verbalizar lo que se siente pueden convertirse en herramientas para procesar el dolor.

“Las cosas hay que sacarlas, porque si siguen almacenadas se fermentan y te hacen un daño que no tienes idea”, sostuvo.

Para la periodista, reconocer el dolor, darle espacio y encontrar pequeñas razones para continuar puede convertirse en el inicio de una nueva etapa.

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