Santo Domingo.– El abogado penalista Jean Cristofer Pérez afirmó que el caso en el que perdió la vida Emmanuel debe ser analizado a partir de dos hechos delictivos diferentes: una presunta estafa y el posterior homicidio, cada uno con una tipificación, elementos constitutivos y consecuencias jurídicas distintas.
El abogado sostuvo que es correcto hablar de dos víctimas en el contexto de la estafa, pero advirtió que debe determinarse quiénes fueron víctimas de ese delito y quién responde por la muerte de Emmanuel.
“Se trata de dos delitos distintos, con una tipificación distinta, con una consecuencia jurídica distinta y con elementos constitutivos distintos”, explicó el jurista al referirse al caso.
Según el análisis del abogado, el primer delito que habría ocurrido fue la estafa, que presuntamente dio origen a la reacción posterior. En ese contexto, indicó que tanto Emmanuel, hoy occiso, como Lenín Núñez, quien aparentemente habría sido engañado, podrían ser considerados víctimas de la estafa.
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Sin embargo, el abogado Pérez señaló que la situación cambia cuando, una vez consumada la presunta estafa, Lenín Núñez habría tomado voluntariamente la decisión de agredir al hoy occiso.
“Lo que debemos delimitar es quiénes son víctimas de estafa y quiénes son víctimas del homicidio”, enfatizó.
El abogado también se refirió a las declaraciones de la defensa técnica de Núñez y señaló que, hasta el momento, la representante legal no habría negado que su defendido golpeó a Emmanuel. No obstante, consideró fundamental establecer si en la agresión participaron otras personas y cuál fue el nivel de intervención de cada una.
Podría variar la responsabilidad penal
El abogado explicó que la calificación jurídica y la eventual penalidad podrían variar dependiendo de lo que establezcan las investigaciones sobre quiénes ocasionaron los golpes que provocaron la muerte.
Precisó que, si se determina que el único que utilizó el bate fue Lenín Núñez, pero que otras personas participaron en la persecución, podría abrirse la discusión jurídica sobre una posible asociación de malhechores y la participación de autores o coautores en el homicidio.
“Hay que determinar quién fue que ocasionó los golpes que produjeron la muerte”, manifestó.
El jurista insistió en que uno de los puntos centrales del proceso consiste en establecer con precisión “dónde comienza y termina el delito de estafa y dónde comienza y termina el delito de homicidio”.
Asimismo, consideró que la defensa de Núñez tiene razón al plantear que pudieron existir dos víctimas, pero aclaró que esta condición se refiere al presunto delito de estafa y no necesariamente al homicidio.
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El abogado recordó que la solicitud de medida de coerción presentada por el Ministerio Público está sustentada en la calificación jurídica correspondiente al homicidio, por lo que, a su juicio, el debate procesal actual debe concentrarse en determinar la responsabilidad por la muerte de Emmanuel.
“El único tema que se tiene que debatir es la responsabilidad del homicidio, dejando fuera el delito de estafa para cuando estas personas que están siendo perseguidas”, concluyó.




