Santiago.– En cuestión de minutos, un voraz incendio convirtió en cenizas cinco viviendas y dejó a varias familias literalmente en la calle, tras arrasar con sus hogares y todas sus pertenencias la noche del viernes en Villa Esperanza, detrás del colegio La Esperanza, de esta ciudad de Santiago.
El siniestro se registró pasadas las 11:00 de la noche y avanzó con tal rapidez que los residentes apenas tuvieron tiempo para escapar de las llamas. Las viviendas, construidas en zinc, madera y block, fueron consumidas por completo.
“No nos quedó nada” fue el dramático relato que se repetía entre los afectados, quienes ahora enfrentan la pérdida de sus casas, ropas, muebles, electrodomésticos, documentos y otros bienes que habían acumulado durante años.
Los bomberos se movilizaron hasta la zona para sofocar el incendio, pero la intensidad y propagación de las llamas impidieron evitar que el fuego destruyera las cinco estructuras.
Salieron con lo puesto
Yaneli Veras, estudiante de término de Medicina, contó que el momento de mayor angustia fue tener que abandonar rápidamente la vivienda junto a su hija para salvar sus vidas.
“Nos dio tiempo de salir. Gracias a Dios no nos pasó nada, pero ahí se quemó todo. Nos quedamos sin nada”, relató con pesar.
La tragedia también afectó a Willy Veras, empleado de un banco en Santiago, quien recibió una llamada de su hermana cuando se encontraba fuera de la zona y emprendió rápidamente el regreso.
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“Cuando llegué, el fuego había cogido por todos lados. Fue demasiado rápido. Gracias a Dios no le pasó nada a mi papá ni a mi abuelo, que es una persona mayor”, explicó.
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Willy pidió ayuda urgente de las autoridades para las familias afectadas, al señalar que ahora se encuentran sin vivienda y prácticamente sin pertenencias.
“Todo se volvió ceniza”
Pedro Manuel Veras, capitán de la Fuerza Aérea de República Dominicana, relató que recibió una llamada de su hija mientras regresaba de trabajar por la carretera turística Gregorio Luperón.
Según explicó, cuando llegó al lugar encontró que el fuego había destruido las cinco viviendas, incluida la de su familia.
“Cuando vine aquí se quedaron sin nada. Todo se volvió ceniza. No quedó nada”, lamentó.
El incendio también provocó la pérdida de animales que permanecían en el lugar, entre ellos gallinas y otras especies que formaban parte de los bienes de las familias.
Los afectados hicieron un llamado desesperado a las autoridades y a la ciudadanía para que acudan en su auxilio, debido a que aseguran haber perdido prácticamente todo y ahora necesitan un lugar donde refugiarse y comenzar nuevamente sus vidas.
Hasta el momento, el origen del incendio permanece bajo investigación y no se han establecido las circunstancias que provocaron que las llamas se propagaran con tanta rapidez.
Pese a la magnitud del siniestro, no se reportaron personas fallecidas ni lesionadas, por lo que los afectados atribuyen a la intervención de Dios que todos lograran salir con vida.


