Santo Domingo.- El presidente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP) y vicepresidente de la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA/IDU), Pelegrín Castillo, reclamó al Gobierno dominicano declarar un estado de excepción para reforzar la defensa de la región fronteriza ante lo que calificó como una peligrosa evolución de la crisis haitiana.
Castillo expresó preocupación, en particular, por un supuesto brote de ántrax en Haití y advirtió que, de ingresar al territorio dominicano, podría provocar daños que calificó de “catastróficos”, al sostener que República Dominicana históricamente ha estado libre de ese tipo de enfermedades.
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Durante una rueda de prensa, el dirigente político también cuestionó las condiciones para la celebración de las elecciones previstas para diciembre en Haití.
Al referirse a señalamientos que atribuyó al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, sobre supuestos vínculos entre actores políticos y grupos criminales, Castillo sostuvo que actualmente no existen las condiciones mínimas para garantizar unos comicios libres y creíbles.
El dirigente pidió, además, al Gobierno dominicano “desmarcarse” de lo que calificó como una “mascarada cínica” en torno al proceso electoral haitiano y asumir una posición más firme frente a la crisis haitiana.
Crisis haitiana y frontera
Castillo consideró que la defensa de la frontera debe ocupar un lugar prioritario dentro de la estrategia de seguridad nacional y hemisférica.
En ese sentido, reiteró su planteamiento de que la situación de Haití debe ser abordada mediante el fortalecimiento y reconstrucción de sus propias instituciones, sin trasladar esa responsabilidad a República Dominicana.
Pide revisar DR-Cafta
El presidente de la FNP exhortó a la administración del presidente estadounidense Donald Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, a impulsar una nueva etapa de las relaciones hemisféricas basada, según planteó, en una mayor cooperación y asociación estratégica entre los países del continente.
En ese contexto, propuso revisar y rectificar el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta), especialmente en lo relacionado con la protección de la producción agropecuaria básica.
Castillo defendió particularmente al sector arrocero dominicano, al considerar que su producción es fundamental para la seguridad alimentaria del país y de la región. Afirmó que República Dominicana no debe sacrificar este sector y vinculó la seguridad alimentaria con la seguridad nacional y continental.
Cuestiona concesiones tecnológicas
Otro de los puntos planteados por Castillo fue la adjudicación de concesiones para la explotación de frecuencias que considera estratégicas y su relación con infraestructuras críticas, como la tecnología 5G y el sistema de Monedero Digital.
A su juicio, estos procesos deberían ser examinados y aprobados por el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional y por el Tribunal Constitucional. También planteó evaluar su posible revocación o reajuste.
Rechaza creole obligatorio
Castillo también rechazó cualquier propuesta legislativa que establezca como obligatoria la enseñanza del creole en las escuelas dominicanas bajo argumentos de seguridad.
El dirigente de la FNP sostuvo que, en lugar de normalizar la situación migratoria mediante este tipo de medidas, el país debe concentrarse en proteger su territorio y revertir lo que calificó como una “invasión con ocupación”.
UPLA sobre crisis haitiana
Los planteamientos de Castillo estuvieron acompañados por una resolución de la Unión de Partidos Latinoamericanos, emitida durante su conferencia anual, en la que la organización considera que la crisis haitiana representa una vulnerabilidad para la seguridad colectiva del continente.
La UPLA respaldó la propuesta de fortalecer una arquitectura de defensa regional denominada “Escudo de las Américas” y planteó que las naciones democráticas deben coordinar esfuerzos frente a amenazas como el crimen organizado transnacional y otras formas de desestabilización.
La organización rechazó, además, cualquier presión para que República Dominicana asuma un papel que comprometa su soberanía o integridad territorial. Sostuvo que ningún país debe ser convertido en una “zona de contención” de una crisis internacional que no provocó.
Al mismo tiempo, planteó que la comunidad internacional debe impulsar un esquema de apoyo para la reconstrucción de Haití en territorio haitiano, con asistencia técnica y política destinada a fortalecer sus instituciones, el Estado de derecho y la administración pública.
Finalmente, la UPLA reclamó revisar los esfuerzos internacionales realizados hasta ahora frente a la crisis de Haití y pidió una mayor coordinación entre los gobiernos de la región y los organismos multilaterales para combatir el tráfico de armas y las redes criminales que operan en ese país.
Castillo concluyó que la defensa de la frontera dominicana debe ser considerada un componente esencial de cualquier estrategia de seguridad hemisférica y reiteró que la estabilidad de Haití debe abordarse principalmente mediante la reconstrucción de sus instituciones.


